Búsqueda personalizada
Vitamina E: funciones, fuentes y requerimientos

Llamada también tocoferol, esta vitamina liposoluble esencial para el organismo es un antioxidante que ayuda a proteger los ácido grasos Así cuida al organismo de la formación de moléculas tóxicas resultantes del metabolismo normal como de las ingresadas por vías respiratorias o bucales. Evita la destrucción anormal de glóbulos rojos, evita trastornos oculares, anemias y ataques cardíacos.

No son habituales los excesos ni defectos de esta vitamina en el organismo si su consumo tiende a ser proporcional al de grasos poliinsaturados. Dado que su presencia elimina sustancias tóxicas, ayuda a remover las ingresadas al organismo por los fumadores.

En las células animales el alfa
tocoferol forma parte de todas las membranas biológicas. De acuerdo con los conocimientos actuales, su función más importante es proteger los lípidos de la membrana y los almacenados de la degradación asociada con su peroxidación. Desde hace mucho la industria de los alimentos tiene en cuenta este efecto antioxidante y enriquece los lípidos y los aceites con vitamina E para evitar su peroxidación. La exposición a la luz, al calor, a sustancias químicas o a todos estos elementos y varios procesos metabólicos promueven la síntesis de radicales libres en el organismo. Si un radical X actúa sobre un ácido graso poliinsaturado, uno de los dos átomos de H se elimina de¡ grupo metileno presente entre los dos enlaces dobles y se forma un radical lipídico muy reactivo (con pérdida de un electrón). Cuando este último compuesto se une con 02 se sintetiza un radical peróxido lipídico muy reactivo que puede reaccionar con otro ácido graso para formar un peróxido lipidico estable no fisiológico pero citotóxico o "fusionarse con" otra molécula de peróxido. Durante la transferencia del átomo de H se crea otro radical lipídico que activa una reacción en cadena autocatalítica. Si no se interrumpe, este proceso puede destruir la función de las membranas biológicas comprometidas en poco tiempo. La vitamina E tiene gran afinidad por los radicales peróxido lipídicos: la transferencia de un átomo de H desde la vitamina E hacia el radical peróxido lipídico determina la formación de un hidroperóxido lipídico estable y un radical de la vitamina E. Como este último compuesto se estabiliza por resonancia, y en consecuencia es totalmente inerte, su síntesis interrumpe la reacción en cadena. Es probable que el radical del tocoferol, que queda anclado en la membrana celular, se vuelva a convertir en vitamina E en presencia de ácido ascórbico (vitamina C) dentro del citosol acuoso.

Los gérmenes (brotes) y las semillas vegetales, sus aceites y los productos derivados de ellos representan las mejores fuentes de vitamina E. En el germen de trigo, las semillas de girasol, las semillas de algodón y el aceite de oliva el RRR-(alfa-tocoferol representa la mayor proporción (entre el 50 y el 100%) de la vitamina E mientras que el  gamma tocoferol, que sólo posee un 10% de actividad biológica, predomina en el aceite de soja (en algunos países se denomina soya) y de maíz. La mayoría de los aceites comercializados como "aceites vegetales" contienen concentraciones diversas de aceites de soja, maíz y semillas de algodón, las margarinas tienen sobre todo aceites de soja, de maíz y de girasol. La actividad de la vitamina E natural que contienen estos alimentos depende de la concentración de girasol o de semillas de algodón, aunque puede agregarse vitamina E sintética como estabilizante. El aceite de germen de trigo prensado en frío posee la concentración máxima de vitamina E natural.

El cálculo de la ingesta adecuada de vitamina E  depende del consumo de ácidos grasos poliinsaturados: se deben ingerir 0,5 mg de RRR-(alfa-tocoferol por cada gramo de ácidos grasos dieno; hay muchos aceites vegetales que no contienen estas concentraciones (p. ej., el aceite de soja posee alrededor de 0,3 mg). Por ende, para incorporar 24 g de equivalentes dieno (18 g de ácido linoleico, 3 g de ácido linolénico) un individuo debe consumir 12 rng de EalfaT por día. Los estadounidenses suelen ingerir estas concentraciones pero pueden requerirse cantidades mayores si se desea lograr una protección óptima contra la peroxidación. Es posible que las personas que realizan dietas deficientes en lípidos están expuestas al riesgo de desarrollar una deficiencia de vitamina E debido a la ingestión de escasa cantidad de aceite vegetal.

En los prematuros, los pacientes con malabsorción de los lípidos y los individu
os con enfermedades como la fibrosisquistica o una cardiopatía isquémica el suplemento de vitamina E es beneficioso.

El nivel de máximo consumo tolerable es de 1000 mg de alfa tocoferol suplementario (1500 UI de Vitamina E)

En resumen:
  • Antioxidante: la vitamina E es un antioxidante natural que reacciona con radicales libres solubles en lípidos de la membrana celular. De esta forma mantiene la integridad de la misma dando protección a las células ante la presencia de compuestos tóxicos, metales pesados (plata, mercurio, plomo), drogas y radiaciones. La toxicidad de estos sustancias extrañas esta dada por los radicales libres que se generan durante la detoxificación (desintoxicación) del organismo. 
  • Sistema inmune: cumple un rol importante en cuanto al mantenimiento del sistema inmune saludable, especialmente durante el stress oxidativo y enfermedades virales crónicas. Induce la proliferación de células de defensa y aumenta la respuesta celular ante algún daño o infección. 
  • Stress oxidativo: el oxígeno puede ser a veces dañino ya que actúa sobre las moléculas del organismo haciéndolas muy reactivas. Cuando estas moléculas se vuelven tan reactivas comienzan a dañar las estructuras celulares de su alrededor. Las células no utilizan todo el oxígeno que les entra sino que una pequeña porción de ese oxígeno será convertida en formas químicas nocivas denominadas radicales libres que son muy inestables y reaccionan con células cercanas provocándole un gran daño, alterándoles su función, envejeciéndolas y destruyéndolas. Es causado por un desequilibrio entre la producción de radicales libres y la capacidad del organismo para eliminar el exceso. Su conocimiento es la base de todas las terapias antioxidantes, incluida la ozonoterapia. 
  • Visión: se cree que la vitamina E entre otros antioxidantes pueden prevenir o retrasar la formación de cataratas. Se necesitan aún mas estudios para comprobar la participación de la vitamina E con respecto a este punto. 
  • Envejecimiento: Protege al organismo contra los efectos del envejecimiento eliminando los radicales libres que causan degeneración de los tejidos como la piel y vasos sanguíneos. También protege contra los efectos mentales del envejecimiento como la pérdida de memoria. 
  • Sistema nervioso: la vitamina E es esencial en el mantenimiento de la integridad y estabilidad de la membrana axonal (membrana de las neuronas). 
  • Sistema cardiovascular: evita la formación de trombos que hacen difícil la circulación en los vasos sanguíneos. Por ellos evitan o disminuye el riego de padecer un infarto de miocardio, angina de pecho o embolias. Previene la aparición de calambres en las piernas en aquellas personas con mala circulación. La vitamina E puede prevenir o retrasar enfermedades cardíacas al limitar las oxidación del LDL colesterol o colesterol malo. 
  • Cicatrizante: la vitamina E es importante en la formación de fibras elásticas y colágenas del tejido conjuntivo. Promueve la cicatrización de quemaduras. 
  • Protección contra la destrucción de la vitamina A, selenio, ácidos grasos y vitamina C
  • Protección contra la anemia. 
  • Fertilidad y sistema reproductivo: ciertos estudios en animales indicaron que la vitamina E es esencial para la reproducción normal en varias especies de mamíferos. Basándose en esos estudios en animales, la vitamina E se ha usado en la clínica para tratar el aborto recurrente y la infertilidad en ambos sexos. Así también se ha utilizado en la toxemia del embarazo, trastornos de la menstruación, vaginitis y síntomas de menopausia. Aun así, no hay pruebas suficientes que demuestren todos los beneficios en los trastornos antes mencionados 
  • Cáncer: existe cierta evidencia que la vitamina E protege contra el cáncer aunque los estudios no han podido demostrar la eficacia de la vitamina E en este aspecto. Se cree que la vitamina E ayuda a proteger las membranas celulares del daño que producen los r, el cual puede conducir al desarrollo de enfermedades crónicas como el cáncer.
  • Síntomas de la deficiencia de vitamina E

    • Irritabilidad
    • Retención de líquidos
    • Anemia hemolítica (destrucción de glóbulos rojos)
    • Alteraciones oculares
    • Daño en el sistema nervioso
    • Dificultad para mantener el equilibrio
    • Cansancio, apatía
    • Incapacidad para concentrarse
    • Alteraciones en la marcha
    • Respuesta inmune disminuída

    Volver a inicio