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El embarazo es uno de los momentos más importantes en la vida de toda mujer. Por eso, es conveniente saber que durante este período, tanto la futura mamá como el bebé por nacer, pueden exponerse a padecer infecciones, muchas de las cuales pueden ser prevenidas.
La mayor parte de las vacunas actualmente disponibles, no tienen efectos perjudiciales para el feto. No obstante, su utilización durante el embarazo está indicada cuando el riesgo de exposición a la enfermedad es alto.
Los médicos prefieren administrar las vacunas luego del primer trimestre de embarazo, a fin de minimizar los riesgos potenciales que conlleva cualquier inmunización. Las únicas vacunas que están contraindicadas durante el embarazo son las que están compuestas por virus vivos como la triple viral (sarampión,
rubéola y paperas) o cada componente por separado: Sabin oral, antivaricelosa y la vacuna contra la fiebre amarilla.

Prevenir es anticiparse a las enfermedades
Lo ideal es que cada paciente consulte a su médico cuando planifica el embarazo o se someta a un examen de sangre, para que pueda definir si es susceptible a alguna infección, y de ser necesario, reciba las vacunas antes de embarazarse.

Vacunas efectivas y seguras durante el embarazo

Por su seguridad y eficacia, las vacunas más recomendadas durante la gestación son la antitetánica, la antineumocóccica y la vacuna antigripal. También,
la vacuna antipoliomielítica (vacuna Salk), cuando existe riesgo de exposición y la mujer es susceptible.

Vacuna contra tétanos

El tétanos neonatal se produce cuando se corta el cordón umbilical con instrumental no estéril, o cuando se contamina con sustancias que tienen esporas de la bacteria del tétano, como por ejemplo la tierra.
Para prevenir esta infección, es necesario que la paciente embarazada tenga suficiente cantidad de anticuerpos o defensas durante el embarazo.
Esto se logra manteniendo una adecuada vacunación antitetánica, lo cual no implica administrarse un refuerzo en cada embarazo, si han transcurrido menos de 5 años desde la aplicación de la última dosis de vacuna antitetánica.

Vacuna contra la gripe

El riesgo de complicaciones ocasionadas por la gripe es mayor en pacientes embarazadas como resultado del aumento del trabajo cardíaco, el consumo de oxígeno, la disminución de la capacidad vital pulmonar y los cambios que se producen en la función inmunitaria.
La vacuna antigripal es segura durante el embarazo, se recomienda su aplicación en toda paciente embarazada
que se encuentre en su 2do y/o 3er trimestres de gestación. Más de 2.000 embarazos han demostrado que no existen efectos adversos asociados a esta inmunización.




Vacunas contraindicadas durante el embarazo
 
Consulte a su médico de ser posible antes del embarazo, revise y actualice su plan de vacunación.

Vacuna contra rubéola

La rubéola es una infección viral típica de la infancia que causa una enfermedad eruptiva, que generalmente se acompaña de la inflamación de los ganglios y no suele ocasionar complicaciones, pero cuando ocurre durante el embarazo puede producir daños graves al feto.
Los síntomas suelen ser indistinguibles de otras enfermedades virales con erupción o “brotes en la piel”, como por ejemplo: infección por parvovirus, enterovirus,
sarampión atenuado, etc. Sólo un análisis de sangre (estudio de las defensas) que nos permite identificar los anticuerpos específicos contra Rubeola revelaran si la paciente es inmune (tiene anticuerpos para rubéola) o susceptible y necesita vacunarse previo al comienzo del embarazo, para estar protegida durante toda la  vida.
La vacuna antirrubeólica está contraindicada durante el embarazo. Luego de su aplicación, se recomienda no embarazarse en los siguientes tres meses. No obstante, no se ha detectado daño fetal en los casos de mujeres embarazadas que recibieron la vacuna accidentalmente, y por esta razón, en EEUU no se aconseja la interrupción del embarazo en caso de vacunación accidental.

Vacuna contra hepatitis B

La hepatitis B puede contraerse por contacto con sangre infectada, por transmisión sexual y de madre (con hepatitis B) a hijo. Un considerable número de pacientes que han tenido hepatitis B no presentan síntomas típicos, o los mismos se autolimitan rápidamente. Muchos de estos pacientes no consultan al médico o los síntomas son interpretados como cuadros de infección viral, y debido a que rápidamente mejoran, no se realizan análisis de sangre. Por lo tanto, muchas veces la persona no sabe que ha sufrido o padece un cuadro de hepatitis.
Durante el embarazo, está recomendado realizar estudios de sangre para identificar las mujeres que tienen el virus de la hepatitis B. De estar presente, puede tomar contacto con el feto, o mucho más probable con el recién nacido en el momento del parto y a partir de allí desarrollar en sus primeros meses de vida una hepatitis B, que a diferencia del adulto tiene grandes posibilidades de evolucionar a la forma crónica y de producir problemas hepáticos severos.
Toda mujer embarazada debe ser evaluada para ver si es portadora del virus de la hepatitis B, ya que conocer esto le permitirá al especialista un adecuado seguimiento de su hijo durante el primer año de vida.

Vacuna contra varicela

La varicela es otra de las infecciones que, adquirida en los tres primeros meses de embarazo, puede aunque en un porcentaje muy bajo afectar al feto y al recién nacido. Esta situación se observa pocas veces, dado que, en más del 90% de los casos, el adulto ha tenido la enfermedad y está protegido de por vida. A diferencia de la rubéola, el recordar que se ha padecido varicela, sirve para identificar los pacientes con inmunidad frente a esta infección. Investigaciones han revelado, a través de estudios de sangre, que las dos terceras partes de los pacientes adultos que dicen no haber tenido varicela, tienen anticuerpos. Estos datos revelan que muchas veces la varicela puede tener pocos síntomas con pocas lesiones ampollares sobre la piel, y los pacientes no identifican haberla padecido.
Si no recuerda haber tenido varicela, puede, a través de un análisis de sangre, comprobar si tiene anticuerpos frente a este virus, si el resultado es negativo y “no está embarazada”, debe vacunarse para prevenir las complicaciones graves que puede originar la varicela, tanto durante el embarazo como en la edad adulta.

Las vacunas son para los niños y para los adultos también.

Dra. Norquis Hernández
Médico Pediatra

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