Búsqueda personalizada
A toda mujer embarazada se le debe realizar la prueba de ELISA para el Virus de la Inmunodeficiencia Humana 1 (VIH-1), en la primera consulta de control prenatal y posteriormente repetirse al final del embarazo. En caso de confirmar la infección, debe ser evaluada en consulta de alto riesgo obstétrico en conjunto con un equipo multidisciplinario.
No se conoce con exactitud cuál es el momento en el que se produce la transmisión del VIH al niño, aunque se ha demostrado que ésta puede producirse en varios momentos, por lo que hablaremos en general de transmisión perinatal, refiriéndonos a la que se produce de madre a hijo. En el niño los mecanismos por los que se transmite el virus son diferentes a los de los adultos. En la actualidad el más importante por su frecuencia es la transmisión materno-fetal o vertical, a partir de una madre con SIDA o VIH+. El porcentaje de niños que han adquirido la enfermedad por otra vía distinta a la maternofetal, como las transfusiones o la hemofilia, es mínimo. Las tres vías de transmisión vertical de la enfermedad son:

1) Intrauterina: pasando el VIH de la madre gestante al feto vía transplacentaria, antes de que se produzca el parto.

2) Intranatal: por contacto del feto con la sangre, secreciones u otros productos contaminados de la madre durante el parto.

3) Postnatal: tras el nacimiento, a través de la lactancia materna.

De las tres rutas anteriores, se considera que la más frecuente es la transmisión intraútero.

CONTROL PRENATAL:

En el control de una mujer embarazada con infección por el VIH-1 deben incluirse entre otros estudios:
1. Evaluación del estado clínico, inmunológico y virológico.
2. Serología para Hepatitis B.
3. Investigación de otra enfermedad de transmisión sexual (Neisseria gonorreae, Treponema pallidum, Chlamydia trachomatis).
4. Frotis de Papanicolau.
5.- PPD.
6. Serología de toxoplasmosis y citomegalovirus.

Además del manejo de la infección VIH-1 o de otra patología o infección asociada, debe considerarse la inmunización de mujeres con riesgo de exposición a enfermedades, sin embargo, recordar que las vacunas de agentes vivos están contraindicados durante el embarazo.

En todos los casos deben plantearse medidas para disminuir la transmisión vertical del VIH-1, incluyendo la indicación de Zidovudina (ZDV). Paralelamente a la prevención de la infección vertical, deben plantearse el tratamiento de la infección por VIH-1 para la mujer embarazada.

1. MEDIDAS PARA DISMINUIR LA TRANSMISIÓN VERTICAL DEL VIH-1

En la madre durante el embarazo (independientemente del nivel de CD-4 o carga viral):
Indicación de ZDV oral 100 mg 5 veces al día desde la semana 14-34 hasta el momento del nacimiento (ACTG 076). De igual forma se plantea un esquema alternativo de ZDV oral (200 mg cada 8 horas) desde la semana 14-34 hasta el momento del nacimiento. Si la infección se detecta después de esta fecha, la ZDV debe iniciarse en cualquier momento. En un estudio de Thailandia se encontró disminución significativa de la transmisión iniciando la administración de ZDV desde la semana 36.

En la madre en la culminación del embarazo: indicación de ZDV endovenosa 4 horas antes de la cesárea (2 mg x kg de peso a pasar en 1 hora y luego 1 mg x kilo de peso cada hora hasta el momento del nacimiento). Si la paciente acude en inicio del trabajo de parto, realizar cesárea lo antes posible y simultáneamente iniciar ZDV endovenosa. Si la paciente acude en trabajo de parto avanzado realizar cesárea solo si hay indicación obstétrica e indicar ZDV endovenosa.

En el bebe al nacer:
Indicación de ZDV en suspensión oral, en RNAT 2 mg x kilo de peso cada 6 horas (8 mg x Kg/día) y en RNPT 1.5 mg x kilo cada 12 horas hasta las 2 semanas de edad y luego 2 mg x kilo cada 8 horas. Debe ser iniciada en las primeras 8 a 12 horas de vida hasta las 6 semanas de edad. Si hay contraindicación de la vía oral en el bebe, administrar ZDV endovenosa: RNAT 1.5 mg x kilo de peso cada 6 horas. En caso de neonatos de mas de 15 días de edad, hijos de madre con infección sin tratamiento previo con ZDV, no se justifican el uso de ZDV para prevención


2. OTRAS MEDIDAS DE PREVENCIÓN DE LA INFECCIÓN

Durante el embarazo:

1. Evitar productos lácteos mal procesados, legumbres mal lavadas, frutas o carnes crudas.
2. No consumir tabaco o drogas.
3. No relaciones sexuales sin protección.
4. Evitar procedimientos obstétricos invasivos, como amniocentesis, amnioscopia, etc.
5. Tratamiento de otras enfermedades de transmisión sexual según esquema de embarazadas.

Durante la culminación del embarazo:

1. Cesárea electiva preferiblemente o cesárea en las primeras 4 horas de inicio del trabajo de parto.
2. En caso de cesárea indicar antibióticos profilácticos de rutina, cefalosporinas de primera generación, bien sea cefalotina o cefazolina una dosis una hora antes de la cesárea y luego dos dosis posteriores.
3. En el trabajo de parto adelantado, hacer cesárea solo por indicación obstétrica. Tratar de conservar la integridad de las membranas lo mas posible.
4. Evitar procedimientos que conlleven a hemorragia como complicación.
5. Evitar escoriaciones de la piel del recién nacido.
6. Tratamiento de la corioamnionitis.

En el postparto:
1. No dar lactancia materna.
2. Evitar contacto del bebe con loquios maternos.
3. Sugerir anticoncepción o esterilización quirúrgica según el caso (el DIU esta contraindicado)

Dra. Ana Carvajal*, Dra Luigina Siciliano**, Dra. Leonor Zapata***.
*Infectólogo, Servicio de Enfermedades Infecciosas Hospital Universitario Caracas, Venezuela.
**Infectólogo Pediatra, Servicio de Enfermedades Infecciosas. Hospital de Niños J. M. de los Ríos, Caracas, Venezuela.
***Gineco-Obstetra, Departamento de Obstetricia y Ginecología, Maternidad Concepción Palacios. Caracas. Venezuela.

Distribuido en

"GUÍA DE NORMAS TÉCNICAS PARA EL TRATAMIENTO DE LAS INFECCIONES POR VIH/SIDA EN VENEZUELA 1998. MSDS-PROSALUD, CON LA COOPERACIÓN TÉCNICA DE LA OPS/OMS"

Volver a servicio de neonatología