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Riboflavina: fuentes y requerimientos

Esta vitamina hidrosoluble también conocida como riboflavina, interviene en los procesos enzimáticos relacionados con la respiración celular en oxidaciones tisulares y en la síntesis de ácidos grasos. Es necesaria para la integridad de la piel, las mucosas y por su actividad oxigenadora de la córnea para la buena visión. Su presencia se hace más necesaria cuanto más calorías incorpore la dieta.

Sus fuentes naturales son las carnes y lácteos, cereales, levaduras y vegetales verdes.

Su carencia genera trastornos oculares, bucales y cutáneos, cicatrización lenta y fatiga. A su vez, la carencia de esta se puede ver causada en regímenes no balanceados, alcoholismo crónico, diabetes, hipertiroidismo, exceso de actividad física, estados febriles prolongados, lactancia artificial, estrés, calor intenso y el uso de algunas drogas.

La riboflavina no es almacenada por el organismo, por lo que el exceso de consumo se elimina por vía urinaria.

En relación con su función metabólica la vitamina B2 se encuentra en todos los alimentos. Es más abundante en la levadura, pero esta sustancia no cumple una función importante en la nutrición humana. La leche contiene alrededor de 0,2 mg de vitamina B2 cada 100 g. Como la riboflavina se une con proteínas, los concentrados lácteos como el queso y la ricota poseen niveles de vitamina B2 más elevados. Una porción de hígado proporciona varias veces la concentración que debe consumir un individuo por día. Sin embargo, el hígado tampoco es un alimento significativo desde el punto de vista nutricional. Las frutas y las verduras contienen escasa cantidad de riboflavina. En relación con los cereales, los conceptos mencionados para la vitamina B2 se aplican a todas las clases de vitamina B: el germen y el salvado poseen una concentración relativamente elevada de vitamina B2, pero dos terceras partes se pierden durante el refinamiento. Como la vitamina B2 es resistente al calor, otras formas de procesamiento no suelen ocasionar pérdidas adicionales siempre que la riboflavina que se filtra en el agua utilizada para la preparación retorne al producto. No obstante, esta vitamina es muy fotosensible. Si la leche guardada en una botella de vidrio transparente se expone a la luz durante varias horas, las pérdidas de vitamina B2 pueden alcanzar el 80%. La pérdida promedio asociada con el almacenamiento y el procesamiento es del 20%.

La ingesta recomendada de vitamina B2  se basa en pruebas que determinan el balance en los que se emplea el aumento de la excreción urinaria como parámetro para establecer la saturación de los tejidos. En los hombres adultos que ingieren concentraciones promedio de nutrientes se observa un aumento definido de la excreción urinaria cuando el valor es igual o mayor de 1,1 mg/día, lo que indica saturación. Las recomendaciones resultantes de 1,1 y 1,3 mg de vitamina B2 por día para las mujeres y los hombres, respectivamente, incluyen un margen de seguridad adicional. Durante el embarazo y la lactancia los requerimien­tos aumentan 0,3 y 0,5 mg/d, respectivamente. Los traumatismos, la malabsorción y el alcoholismo pueden incrementar las necesidades y este efecto también se observa con ciertos fármacos (antidepresivos, algunos anticonceptivos orales). La ingesta real tiende a ser menor que los requerimientos, en especial en los ancianos. Los adolescentes, en particular las niñas, consumen sólo tres cuartas partes de la cantidad recomendada. De acuerdo con la concentración de riboflavina en los alimentos, los productos de origen animal aportan menos de las dos terceras partes del total incorporado; aproximadamente una tercera parte procede de la leche y los productos lácteos. No se ha establecido el nivel de máximo consumo tolerable para la riboflavina.

Hay varios parámetros evaluables para diagnosticar una deficiencia de vitamina B2. Un método confiable consiste en la medición de la actividad de la glutatión reductasa (en los eritrocitos) después de la estimulación con FAD (método del alfa ERG). Los síntomas clínicos asociados con la deficiencia son muy poco frecuentes en los países industrializados. En la primera etapa son inespecíficos  y comprometen sobre todo las membranas mucosas de la cabeza (p. ej„ estomatitis, inflamación de la mucosa bucal). La deficiencia de vitamina B2 también afecta el metabolismo del hierro y ocasiona anemia hipocrómica en los estadios avanzados. A veces también se desarrolla dermatitis, que en ocasiones es generalizada. Las enzimas dependientes de FMN y FAD también cumplen funciones en el metabolismo de otras vitaminas. Debido a ello y a que las vitaminas suelen coexistir en los alimentos es infrecuente que se produzca una deficiencia aislada de vitamina B2 y lo habitual es que las deficiencias sean combinadas (de varias vitaminas en forma simultánea).

Composición química, metabolismo y funciones.

La riboflavina o vitamina B2 se aisló de la levadura en 1932 y su estructura se describió poco tiempo después: está compuesta por un sistema anular nitrogenado tricíclico con una cadena lateral C5 en la que el último grupo hidroxilo puede esterficarse con ácido fosfórico. La riboflavina es el nombre común sugerido por IUPAC; las designaciones antiguas "ovoflavina" y "lac-toflavina" no se emplean en la actualidad.

Los alimentos contienen riboflavina libre así como flavina mononucleótido (FMN) y flavina adenina dinucleótido (FAD) unidas con proteínas y todas estas formas constituyen el grupo de la vitamina B2. La riboflavina libre se absorbe en la región proximal del intestino delgado después de ser sometida a desfosforilación. Dentro de las células de la mucosa la enzima riboflavina cinasa vuelve a fosforilar a la riboflavina para transformarla en FMN. La absorción en el intestino es un proceso activo sujeto a una cinética de saturación. Sin embargo, cuando las concentraciones aumentan puede observarse difusión pasiva. En la sangre la riboflavina libre, la FMN y la FAD circulan unidas con albúmina o proteínas fijadoras de riboflavina (RFBP). La capacidad de almacenamiento de riboflavina depende sobre todo de la concentración disponible de apoproteína. Las reservas máximas duran entre 2 y 6 semanas y este tiempo disminuye bastante en caso de deficiencia de proteínas. La vitamina B2 se excreta en los túbulos renales mediante secreción activa, sea en forma de riboflavina o de metabolitos, como por ejemplo 7-alfa-hidroxi-rriboflavina. Su concentración en la orina puede emplearse como indicador de la concentración de vitamina B2: cuando disminuye por debajo de 40 mg de riboflavina por gramo refleja una deficiencia de riboflavina. Las funciones bioquímicas de la riboflavina dependen de los efectos de oxidorre- ductasa de la FMN y la FAD como coenzimas o grupos prostésicos de las enzimas. Debido al color amarillo de la coenzima, se las denomina flavoproteínas o enzimas de la flavina. Hasta el momento se han hallado más de 60 enzimas pertenecientes a esta clase y muchas de ellas cumplen funciones importantes en diversos procesos metabólicos. La FMN y la FAD pueden fijar hidrógeno en las posiciones 1 y 5 de los átomos N de la riboflavina, lo que les permite actuar como donantes de hidrógeno. Los aceptores de hidrógeno pueden estar representados por ubiquinona en la cadena respiratoria, NAD+ o incluso oxígeno (con formación de H202). La mayor parte de las enzimas de la flavina contienen FAD, como por ejemplo la acil-CoA deshidrogenasa, que cataliza el primer paso en la p-oxidación de los ácidos grasos. La FMN puede hallarse, por ejemplo, en la NADH-deshidrogenasa (cadena respiratoria) y en las oxidasas de los aminoácidos. Algunas enzimas de la flavina contienen otros cofactores metálicos, como por ejemplo hierro (Fe), cobre (Cu), manganeso (Mn) o molibdeno (Mo).

El componente flavina puede unirse en forma covalente con la apoproteína, como se observa en las enzimas mitocondriales de la cadena respiratoria, en la succinato deshidrogenasa (SuccDH) o en las monoamino- oxidasas (MAO). Por último, los grupos prostésicos pueden combinarse con la proteína en forma laxa y reversible, como es el caso de la xantinaoxidasa o la glutatión reductasa.

La FMN y la FAD (C) se sintetizan en forma predominante en el hígado, los riñones y el corazón bajo control hormonal (p. ej., T3). Su síntesis requiere ATP.

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