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Es más común de lo que nos podemos imaginar. La infección parasitaria infantil afecta a niños de edad escolar y preescolar.

 Se le llama parásito a aquel ser vivo que vive y se nutre de otro sin aportarle ningún tipo de beneficio a este último el cual pasa a ser llamado hospedador y que en la mayoría de los casos y como consecuencia de esta situación de vivir a expensas de otro ser vivo, puede ocasionarle importantes daños o lesiones. Cuando el parásito se aloja a vivir en “las instalaciones” del hospedador elegido establece con este una relación que puede clasificarse como simbiótica en la cual comenzará a ser dependiente metabólicamente de su hospedador y por supuesto como comentamos no será para nada beneficiosa para este, es decir no le reportará ninguna ventaja que este viva en el.

Los parásitos son pequeños organismos que se alojan en nuestro intestino, perfectamente adaptados para vivir y permanecer en él. Se estima que más del 90% de nuestra población está parasitada, especialmente los niños, de los cuales sólo un 10% presenta síntomas. Constituyen uno de los grandes problemas de salud pública que afecta principalmente a los países en desarrollo. En América Latina tienen una prevalencia persistentemente elevada e inalterada a través del tiempo, como resultado de un proceso dinámico de reinfecciones repetidas. Los parásitos se dividen en 2 grupos: los protozoo (son microscópicos no visibles) y los helmintos (lombrices que son visibles).

 

¿PUEDE ESTAR MI HIJO EN RIESGO DE PARASITOSIS? Se consideran causas que favorecen algunas parasitosis las relacionadas con una inadecuada higiene personal, la ingesta de los alimentos crudos, la falta de servicios sanitarios y de provisión de agua potable, la contaminación fecal del ambiente y el tener mascotas en el hogar. Nadie está exento de padecer este tipo de parasitosis más allá de la higiene y cuidado personal, por eso cuando se detecta a un niño con parásitos lo más conveniente en que toda la familia entre en tratamiento, el cual debe ser por indicación médica.La parasitosis infecta a personas de todas las edades, pero principalmente los niños son los que más la sufren, causando serios trastornos en su crecimiento y desarrollo.

 

 ¿CÓMO SE TRANSMITEN LOS PARÁSITOS? Hay múltiples formas de infectarse, puede ser por vía cutánea a través de picaduras de insectos o penetración directa del mismo, por inhalación o por la forma más frecuente que es la vía oral. Los niños más pequeños tienen el hábito de llevar las manos sucias a la boca, facilitando la introducción de huevos y larvas de los parásitos, manteniendo de esa manera la vía de infestación.

 

¿CUÁNDO SOSPECHAR SI MI HIJO TIENE PARÁSITOS? Los síntomas observados van a depender de la carga parasitaria. En el caso que la carga parasitaria sea moderada se presenta con dolor abdominal, diarrea profusa, náuseas, vómitos, anorexia, pérdida de peso y retardo en el crecimiento en los niños. Los síntomas son más severos cuando la carga parasitaria es más intensa, la diarrea es más frecuente y se puede acompañar de prurito anal y nasal. Por lo tanto, debemos estar atentos si los niños presentan algún tipo de decaimiento tanto en el hogar como en la escuela, estar pendientes si presentan algún dolor o si observamos que existen lesiones de rascado a nivel de la zona anal. De igual manera debemos saber que las parasitosis muchas veces dan síntomas respiratorios

 

SI TIENE ESTOS SÍNTOMAS ¿QUÉ DEBO HACER? Una vez que estén presente estos síntomas debe llevar a su hijo para que sea valorado por un medico el cual examinará al paciente y realizaras exámenes necesarios para confirmar el diagnostico e identificar el tipo de parasito para poder colocar el tratamiento adecuado en el que se involucra a la familia como medida de prevención.

 

¿QUÉ HACER ANTES DE LLEVAR MI HIJO AL MÉDICO? Lo primordial es que sea valorado por personas expertas como el médico lo más pronto posible, pero antes de ser examinado lo más recomendable es mantener hidratado al paciente. En caso de los niños en lactancia materna es importante continuar la hidratación.

 

¿CÓMO EVITAR EL CONTAGIO? El método más eficaz de prevenir es cortar el contacto entre el niño y los parásitos. Esto puede lograrse mejorando los hábitos higiénicos como lavarse las manos antes de comer y después de ir al baño, lavar la tapa de la poceta diariamente así como cambiar la ropa de cama dos veces como mínimo en la semana. La mamá debe lavarse las manos antes de preparar y servir los alimentos y cuando de comer a los pequeños, hervir el agua antes del consumo, lavar bien las frutas y verduras, cocinar de manera correcta los alimentos ya que muchos parásitos se encuentran en las carnes mal cocinadas, evitar que los niños coman muy seguido en la calle y no beber jugos en la calle, ya que la mayoría de las veces estos no se preparan con agua potable o hervida. Igualmente, tenemos que tener en cuenta que ciertas parasitosis son transmitidas por animales domésticos. como es el caso de perros y gatos en los cuales los parásitos se encuentran en las heces, lo que obliga a los padres a controlar el contacto de los niños con sus mascotas, de esta manera podran evitar o disminuir la incidencia de las parasitosis en sus niños.

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