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Poco a poco se le está dando
importancia al tema de la Obesidad, pero no solo por estética sino
por los riesgo para la salud que representa, hablar de obesidad
desde el punto de vista comercial es hablar de toda una cadena de
comercialización: Gimnasios, fármacos para perder peso, artículos y
ropas para disimularla, alimentos con bajo contenido calórico,
Cirugía, Etc, Etc. La obesidad representa, actualmente uno de los
mayores problemas de salud relacionado con la nutrición. Hablaremos
sobre las causas de la obesidad, sus diferentes tipos y su relación
con padecimientos que llegan a ser graves.
Causas de la obesidad. Son múltiples y variadas. Entre ellas están
la Genética, las Enfermedades o los Medicamentos, pero la mayoría de
las veces se debe a una mala educación nutricional que nos hace
comer mal o más de lo que necesitamos. La Genética: Se sabe que
existe una herencia genética que determina la predisposición a la
obesidad. En este caso parece ser que lo que se hereda es un déficit
en la capacidad de producir de una sustancia llamada Leptina, que
regula la sensación de hambre, o un déficit en el transportador de
la misma al cerebro. Sin embargo esta causa solo se encuentra en el
30% de los obesos. Las Enfermedades: Otras veces la obesidad se debe
a algunas enfermedades, dentro de estas están el Hipotiroidismo, en
el que hay una disminución de una hormona llamada Tiroxina que es la
que mayoritariamente regula el metabolismo. La escasez de Tiroxina
hace que el metabolismo sea más lento y se consuman menos calorías
por lo que se queman menos grasas y se tiende a engordar. Otra
enfermedad que se acompaña con aumento del peso es el síndrome de
Cushing, en él las glándulas suprarrenales producen mucho Cortisol,
el cual produce aumento de la Glucosa y los Aminoácidos en sangre,
estimula el apetito, etc. Todo esto hace que se produzca hinchazón y
aumento de peso. Los Medicamentos: el uso de ciertos medicamentos
también puede producir aumento de peso. Tal es el caso de algunos
medicamentos usados en algunas alteraciones psíquicas como los
antidepresivos. Otros medicamentos que hacen ganar peso son
esteroides, antihistamínicos, anticonceptivos orales, etc. Sin
embargo insisto la mayoría de los casos de obesidad se deben a una
ingesta de alimentos superior a la necesaria o una disminución de la
actividad.
Así, puede ser que se coma más de lo que se necesita, entonces el
organismo almacena este exceso en forma de grasas que quedarán como
reserva para que puedan ser quemadas y transformadas en energía
cuando la ingesta de alimentos sea menor de lo que el organismo
necesita. Por otro lado puede existir menos gasto energético del
normal, por excesivo sedentarismo ( falta de ejercicios), es decir,
no moverse a lo largo del día ni realizar actividades que consuman
energía. Entonces de igual modo este exceso de energía se almacena
en forma de grasas. En ambos casos este exceso de energía no gastada
y almacenada en forma de grasa, va dando lugar a la obesidad. Se
puede comer más por estrés, aburrimiento o por exceso de hambre
debido a una alimentación inadecuada. Pero generalmente se hace por
falta de un adecuado conocimiento sobre la nutrición.
SABIAS QUE una buena educación nutricional desde la infancia, tanto
en el hogar como en el colegio, puede prevenir muchos futuros casos
de obesidad, con las consecuencias negativas para la salud que esta
acarrea?. SABIAS QUE la obesidad no solo crea distintos patrones
estéticos, sino que acarrea importantes problemas para nuestra
salud, que también son diferentes dependiendo de las zonas donde se
acumule este exceso de grasa?. SABIAS QUE antes se contemplaba la
obesidad como un problema estético, pero desde que se vio las
repercusiones que el incremento del peso tiene para la salud, se
empezó a estudiar desde el punto de vista médico. Esto cambió la
perspectiva del problema y fue el punto de partida para la
realización de múltiples estudios encaminados a estudiar la
obesidad, sus causas, su tratamiento y los problemas que ocasiona
sobre la salud e incluso sobre la esperanza de vida?.
¿Cómo se puede
manejar y tratar la obesidad?
Los niños obesos necesitan una evaluación médica por un pediatra o
médico de familia para considerar la posibilidad de una causa
física. En ausencia de un desorden físico, la única manera de perder
peso es reduciendo el número de calorías que se comen y aumentando
el nivel de actividad física del niño o adolescente. La pérdida de
peso duradera sólo puede ocurrir cuando hay motivación propia. Ya
que la obesidad a menudo afecta a más de un miembro de la familia,
el establecer hábitos sanos de comer y hacer ejercicio regularmente
como actividad familiar pueden mejorar las oportunidades de lograr
exitosamente el control de peso para el niño o adolescente.
Las formas de manejar la obesidad en niños y adolescentes incluyen:
Comenzar un programa de control del peso
Cambiar los hábitos de comer (comer despacio, desarrollar una
rutina)
Planificar las comidas y hacer una mejor selección de los alimentos
(comer menos alimentos grasosos y evitar los alimentos de poco valor
nutritivo)
Controlar las porciones y consumir menos calorías
Aumentar la actividad física (especialmente el caminar) y tener un
patrón de vida más activo
Enterarse de lo que su niño come en la escuela
Hacer la comidas en familia en vez de estar viendo la televisión o
estar en la computadora
No utilizar los alimentos como premio
Limitar las meriendas
Asistir a un grupo de apoyo
La obesidad con frecuencia se convierte en una cuestión para toda la
vida. La razón por la cual la mayoría de los adolescentes ganan las
libras que han perdido es que al alcanzar su meta, ellos regresan a
sus hábitos viejos de comer y ejercitarse. Un adolescente obeso por
lo tanto tiene que aprender a comer y a disfrutar de los alimentos
saludables en cantidad moderada y ejercitarse regularmente para
mantener el peso deseado. Los padres de un niño obeso pueden mejorar
la autoestima de su hijo enfatizando sus puntos fuertes y cualidades
positivas en vez de enfocarse en el problema del peso.
Cuando un niño o adolescente con obesidad también tiene problemas
emocionales, el siquiatra de niños y adolescentes puede trabajar con
el médico de la familia del niño para desarrollar un plan de
tratamiento comprensivo. Tal plan ha de incluir una metas de pérdida
de peso, manejo de la actividad física y dieta, modificación del
comportamiento y la participación de toda la familia.
Fuente: American Academy of Child and Adolescent Psychiatry
El actual interés por la problemática de la obesidad infantil, es
generado por el alarmante incremento en los últimos años en su
prevalencia a escala mundial, inclusive en Latinoamérica. La gran
preocupación es debida a los riesgos de salud que esta patología
trae consigo y al mayor riesgo de obesidad en el adulto joven con
sus respectivas consecuencias de salud: diabetes temprana,
hipertensión arterial, enfermedad coronaria y muerte temprana.
En países como el nuestro con una situación política, social y
económica en donde la resolución de la desnutrición es prioritaria,
la obesidad no debería requerir una mayor atención. Sin embargo,
esto no puede ser contemplado de esta forma, ya que es conocido que
en las sociedades con deficiencia nutricional, se presenta
posteriormente una mayor predisposición a la obesidad abdominal y un
elevado riesgo de padecer enfermedades crónicas del adulto.
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Imagen tomad de
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Debido a esto, es que en la última década, organismos dedicados al
estudio de la obesidad coinciden en lo siguiente:
La epidemia de la obesidad ocurre con mayor frecuencia en niños
Es preferible prevenir la obesidad que tratarla
Es necesario buscar formas de prevenir y tratar de manera efectiva
la obesidad en el niño y en el adolescente.
Para el manejo de esta patología resulta ideal un abordaje
interdisciplinario que incluya al grupo familiar del paciente y se
considere su entorno social y económico.
Los efectos del tratamiento deberán ser planteados a largo plazo
debido a que los cambios de la dinámica familiar, hábitos,
costumbres y creencias requieren de tiempo.
Es indispensable que desde el inicio del tratamiento, la familia
adquiera conciencia de la enfermedad, por lo general los padres o
cuidadores también son obesos y por lo tanto necesitan conocer el
riesgo de salud que tienen. Además, los padres obesos modelan para
el niño, hábitos y conductas de alimentación que favorecen el
consumo energético aumentado.
El esquema de atención debería incluir además de las consultas
individuales, consultas grupales. La consulta individual implica una
evaluación nutricional integral, social y psicológica con el
objetivo de obtener un diagnóstico y un plan de intervención.
Es fundamental realizar una evaluación dietética estructurada para
identificar cuál y en qué aspecto de las variables: hábitos y
conductas de alimentación, ocurren las alteraciones que influyen en
el apetito del paciente y que definitivamente determina su alta
ingesta energética.
Esto quiere decir que se necesita conocer cómo se alimenta el niño y
su familia (hábitos de alimentación): aporte de energía y nutrientes
de la ingesta, frecuencia de consumo de los diferentes grupos de
alimentos, además de aquellos con alta densidad calórica y de escaso
valor nutricional. Obtener información acerca de los rechazos y las
preferencias alimentarias, sin dejar a un lado los antecedentes de
alimentación: prácticas de lactancia, dilución de fórmulas lácteas e
incorporación de la alimentación complementaria, entre otros.
Igualmente se deben explorar las conductas de alimentación a fin de
obtener aquellos datos relacionados con la forma como el niño y su
familia se alimentan: horarios establecidos, intervalos entre una y
otra comida, lugar y tiempo destinado a comer, además de investigar
cuál es la actitud del niño hacia la alimentación y cómo se
relacionan el cuidador y el niño con la alimentación.
Con esta información es posible detectar lo inadecuado en los
hábitos y las conductas de alimentación y dirigir específicamente
las correcciones necesarias.
Es esencial la elaboración del plan de alimentación calculado en
forma individual y que los padres o cuidadores sean entrenados en
ejecutar dicho plan y en adaptarlo al resto del grupo familiar.
La consulta grupal debe contar con el mismo equipo de especialistas:
Pediatra Nutrólogo, Nutricionista, Psicólogo y Trabajador Social.
Según lo detectado en la evaluación inicial, el equipo
interdisciplinario debe considerar el contenido y los objetivos a
intervenir en estas actividades de grupo, las cuales pudieran ser:
la toma de conciencia de la enfermedad, la modificación de hábitos y
conductas de alimentación inadecuadas (rechazos, preferencias,
consumo elevado de chucherías, entre otros) y la promoción de la
actividad física. Su finalidad es la de trabajar con las inquietudes
que planteen los participantes manteniendo siempre los objetivos
previamente determinados.
El trabajo grupal es de vital importancia dentro del manejo de la
obesidad en la población pediátrica, debido a que es en el
desarrollo de la misma, en donde los especialistas tienen la
posibilidad de conocer con mayor profundidad las dificultades que
las familias enfrentan para realizar los cambios esperados. A este
nivel, es posible ofrecerles herramientas y alternativas específicas
que faciliten los procesos de cambio en la dinámica familiar y por
lo tanto, en los hábitos y las conductas de alimentación.
El fenómeno de la obesidad por su complejidad, obliga a un trabajo
interdisciplinario y grupal si se aspira al éxito en la
intervención. El enfoque debe abarcar todos los aspectos
involucrados en la génesis de esta enfermedad, con objetivos y metas
muy definidos, adaptados a la realidad de la población que se
atiende. Se trata de instaurar hábitos de alimentación en el grupo
familiar y estilos de vida que permitan el equilibrio constante
entre la ingesta y el gasto calórico y que corrija y prevenga las
alteraciones metabólicas.
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