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ADICCIÓN A LA INTERNET

 

Navegar por Internet, enviar y leer mensajes, revisar frecuentemente el correo electrónico, hacer compras en línea, descargar música y chatear son actividades cotidianas que podrían transformarse en situaciones problemáticas cuando interfieren con la vida personal, con los estudios o con el trabajo de las personas.

 

Dentro del amplio grupo de usuarios de Internet existe un 10 % que ha sido catalogado como adicto, aunque es probable que este porcentaje sea mucho mayor, o al menos existe un nutrido grupo de jóvenes a quienes, si no les podemos llamar adictos igual pasan un elevado número de horas dedicados a este tipo de acciones.

 

El vertiginoso y amplio desarrollo de la tecnología y en especial de las computadoras ha permitido que se disfrute de las interesantes ventajas que brindan este tipo de equipos, sin embargo, también ha condicionado que a muchos les sea literalmente imposible “despegarse” de las máquinas, convirtiéndose así en una suerte de esclavos de la Internet.

 

Este fenómeno ha llegado a causar preocupación tanto a los padres como el gremio médico, especialmente a pediatras y médicos del adolescente, a tal punto que en Estados Unidos un grupo de psiquiatras de la Universidad de Florida, decidió publicar un informe.  Este contiene una serie de pautas para ayudar a los facultativos a determinar cuándo el uso de la red puede ser perjudicial para la salud de las personas y poder establecer si la adicción a la Internet puede ser clasificada como un nuevo desorden psiquiátrico.

 

Nathan Shapira de la Universidad de Florida y autor del estudio señala que el desafío que tienen es determinar si el excesivo uso de Internet puede provocar una disfunción y si utilizar la red de manera enfermiza es un desorden aislado o es un subproducto de otros desórdenes, como el síndrome maníaco-depresivo o trastorno bipolar como se le llama en la actualidad.

 

Los efectos físicos que se han observado en el tiempo, posterior al uso prolongado de las computadoras son:

 

·         Lesiones en la columna, especialmente la cervical.

·         Dolores de cabeza, de hombros y de espalda.

·         Síndrome del dedo en resorte, que es una lesión sobre todo del dedo pulgar de la mano, a quien se le “dispara” un movimiento involuntario doloroso, semejante a un resorte.

·         Sensaciones de hormigueo y adormecimiento en las manos.

·         Ardor, picazón molestias y sequedad en los ojos.

·         Lesiones en las muñecas.

·         Cambios y alteraciones del sueño.

·         Inapetencia, irregularidad y trastornos en los hábitos de alimentación.

·         También se han descrito episodios convulsivos, aunque existe controversia si son producidos por el uso prolongado de las computadoras o si existía previamente una condición que se desencadenó por el exceso de estimulación.

 

 

Entre los efectos psicológicos, se describen:

 

·         Ansiedad, desesperación y aislamiento social.

 

Otras consecuencias:

 

·         Problemas de rendimiento escolar.

·         Baja productividad en el trabajo.

·         Descuido en la higiene personal.

·         Dificultad para socializar y para relacionarse adecuadamente con la familia y amigos.

·         Irresponsabilidad en el cumplimiento de deberes.

·         Alejamiento de actividades que producen valiosos beneficios, como los deportes, la música, el arte, los viajes, asistencia a museos, teatros, excursiones, entre otros.

 

Existen conductas típicas que dan señales de alerta, como por ejemplo que lo primero que se haga al levantarse, y lo último al acostarse sea usar las computadoras, caer en desesperación si se interrumpe el acceso a la Internet, sentir una desconexión del mundo si no se está “conectado”, dejar actividades rutinarias como comer, bañarse, trabajar o estudiar por estar usando la red, pasar una exagerada cantidad de tiempo frente a la computadora.

 

Según el Centro contra la Adicción a la Internet en Pittsburgh, Estados Unidos, existen cinco tipos de adicciones:

 

·         Adictos a navegar por Internet: se refieren a aquellos jugadores compulsivos de entretenimientos on line que visitan sitios de compras y subastas.

·         Adictos a las amistades en línea: son aquellos que dan más importancia a los amigos virtuales que a los de la vida real.

·         Adictos al cibersexo: son los que participan en chats eróticos y visitan páginas pornográficas.

·         Adictos a la información: son las personas que emplean su tiempo en indagar y recoger información en buscadores y bases de datos para luego organizarla.

·         Adictos a la computadora, no necesariamente tienen que estar conectados a Internet, simplemente son adictos  a trabajar o entretenerse en la computadora, con juegos no interactivos como solitario.

 

Las computadoras deben ser parte de la vida de las personas, (sobre todo los niños) pero no deben ser “su vida”.  Es responsabilidad de los padres supervisar el tipo de actividades que sus hijos realizan en la computadora, limitar el tiempo que se les permite usarla, orientarlos en cuanto al uso y abuso y por sobre todas las cosas no permitir que las computadoras sustituyan la cantidad y calidad de tiempo que se debe dedicar a los hijos.

 

 

 

·         Dra. Eddy Zurita Rodriguez.

Médico Pediatra. Magister en sexología.

 

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