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Glaucoma es un termino general que se emplea para designar la lesión del nervio óptico con perdida campimétrica causada o relacionada con el aumento de la presión intraocular. Se clasifica según la edad de presentación y las alteraciones sistémicas u oculares asociadas. 
El glaucoma que empieza durante los 3 primeros años de vida se denomina glaucoma infantil o congénito y el que se inicia a los 3-10 años, glaucoma juvenil.

En el glaucoma primario la causa es una anomalía aislada del sistema de drenaje del ojo (malla trabecular). En el glaucoma secundario existen otras alteraciones oculares o sistémicas incluso aunque el defecto de la malla trabecular sea similar.  

¿CÓMO FUNCIONA EL OJO?

A fin de entender el glaucoma, primero debemos entender cómo funciona el ojo.

En la parte anterior del ojo se encuentra la córnea, que es la parte transparente de la cubierta protectora del órgano y que permite que entre la luz. El iris es la parte de color de su ojo que se contrae y se expande para que la pupila deje entrar la cantidad adecuada de luz, la cual dirige hacia el cristalino, que a su vez enfoca la luz sobre la retina (el recubrimiento interno del ojo). Las fibras nerviosas de la retina llevan la luz y las imágenes al cerebro por medio del nervio óptico.

Un drenaje sano
La parte anterior del ojo está llena de un líquido transparente llamado fluido intraocular o humor acuoso que es fabricado por el cuerpo ciliar. Éste sale del ojo por medio de la pupila para luego ser absorbido hacia el torrente sanguíneo por medio del sistema de drenaje del ojo (formado por una malla de canales de drenaje que está alrededor del borde externo del iris). Si el drenaje es adecuado, la presión del ojo se mantiene a un nivel normal. La producción, el flujo y el drenaje de este fluido es un proceso activo y continuo necesario para la salud del ojo.

La presión interna del ojo (presión intraocular o PIO) depende de la cantidad de fluido que se encuentre dentro del mismo. Si el sistema de drenaje del ojo funciona correctamente, el fluido saldrá libremente in acumularse. Así mismo, la producción de humor acuoso en cantidades adecuadas mantiene la salud del ojo. Su PIO puede variar a lo largo del día, pero por lo general se mantiene dentro de un rango que puede manejar el órgano.

EL OJO CON GLAUCOMA
En la mayoría de los tipos de glaucoma, el sistema de drenaje del ojo se tapa y el fluido intraocular no puede drenar. Al acumularse, causa un aumento de presión en el interior del ojo que daña al nervio óptico que es muy sensible, llevando a la pérdida de la visión.

El disco óptico
Usted tiene millones de fibras nerviosas que van desde su retina al nervio óptico, las cuales se juntan en el disco óptico. Conforme aumenta la presión del fluido dentro de su ojo, daña estas fibras nerviosas que son muy sensibles y empiezan a morir.Al ocurrir esto, el disco óptico comienza a hacerse hueco rechazando las fibras del nervio óptico, el cual adoptará la forma de copa o curva. Si la presión se mantiene muy alta por demasiado tiempo se puede dañar el nervio óptico, resultando en pérdida de la visión.

¿Existe otra causa?
Una vez se pensó que la presión intraocular elevada era la causa principal del daño del nervio óptico.Aunque constituye claramente un factor de riesgo, ahora sabemos que deben intervenir otros factores, ya que las personas con presión intraocular “normal” también pueden sufrir de pérdida de visión por glaucoma.
Manifestaciones clínica: incluyen la triada clásica de epífora (lagrimeo), fotofobia y blefaroespasmo, atribuibles a irritación corneal. La esclerótica y la cornea son mas elásticas en la primera infancia  que a edades mas avanzadas, por lo tanto el aumento de la presión intraocular y produce expansión del globo, incluida la cornea y el desarrollo de buftalmos (ojo de buey). Si la cornea sigue agrandándose puede producir desgarros en la membrana basal produciéndose cicatrizaciones corneales permanentes. Estas roturas en la membrana basal (Descemet) llamadas estrías de Haab, se ven como líneas edematosas horizontales que cruzan o se curvan sobre la cornea central. La cornea también se aprecia con edema t con nubosidad y hay aumento de la presión intraocular. El edema cornea ocasiona lagrimeo y fotofobia.

Debe descartarse glaucoma en los niños con sospecha de obstrucción nasolagrimal si existe cualquiera de estos signos o síntomas. Los niños con glaucoma unilateral suelen diagnosticarse antes por la ostensible diferencia de tamaño entre las corneas de ambos ojos. Si la enfermedad es bilateral, los padres suelen pasar por alto el diámetro corneal e incluso considerar atractivos estos ojos grandes, por lo que no acuden a la consulta hasta que desarrollan estos síntomas.

Otras causas importantes de glaucoma en la infancia son los traumatismos, las hemorragias, las inflamaciones y los tumores intraoculares. Entre las enfermedades sistémica asociadas con glaucoma infantil y juvenil se encuentran:

Sindrome de Sturge-Weber.
Enfermedad de Von Recklinghausen.
Sindrome de Lowe.
Sindrome de Marfan.
Rubeola Congénita.
Xantogranuloma juvenil.
Algunas cromosomopatías.  

Diagnóstico y Tratamiento:

El diagnostico se basa en la identificación de sus signos y síntomas. Aunque la medición de la presión intraocular puede ser útil para valorar la respuesta al tratamiento, no es fundamental para el diagnóstico. Una vez que se confirma el diagnóstico se debe iniciar el tratamiento lo mas pronto posible. A diferencial del glaucoma del adulto en el que la medicación suele ser la mejor opción terapéutica, en el glaucoma infantil el tratamiento es fundamentalmente quirúrgico. Los procedimientos empleados intentan normalizar el ángulo de la cámara anterior (goniotomia y trabeculotomía), crear un sitio de salida del humor acuoso (trabeculectomia y dispositivos de drenaje), o reducir la producción de humor acuoso (ciclocrioterapia y ciclofotocoagulación)

Muchos niños requieren varias operaciones para reducir y mantener la presión intraocular a niveles adecuados y en ocasiones es necesario un tratamiento médico posterior a largo plazo. Aunque la visión puede deteriorarse por lesión glaucomatosa del nervio óptico o cicatrización corneal, la causa mas frecuente de perdida visual en estos niños es la ambliopia.

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