DISMINUCIÓN DEL VÍNCULO AFECTIVO

"Amamantar favorece la formación del vínculo afectivo que permite al niño desarrollar una personalidad segura e independiente. La madre que amamanta ademanda responde de forma sensible a las señales del niño y se siente en incronía con su bebé. El contacto íntimo es otra de las ventajas de la lactancia materna. La madre que amamanta se siente..."

 

La madre que amamanta se siente muy intimamente ligada a su bebé. Tal vez sea por el intercambio de miradas y por la secreción de oxitocina. Pero es que el bebé encuentra en el pecho el amor de su madre, recibe su calor, se siente protegido y se refugia en él; cuando lo succiona se consuela con facilidad, se alimenta y, además, le supone alivio natural del dolor.

 

INCONVENIENTES PARA EL SISTEMA DIGESTIVO

La leche artificial tiene peor sabor y, además, siempre es el mismo. La leche materna modifica ligeramente su sabor según los alimentos ingeridos por la madre. Es curioso, pero la creencia popular dice que la madre no debe ingerir según qué alimentos para no alterar el sabor de su leche y así el bebé no rechace el pecho. Se ha comprobado que los bebés cuyas madres han comido ajo se cogen al pecho con más intensidad. Se cree que la variación del sabor de la LM es la causa de que al bebé alimentación complementaria. amamantado le cueste menos aceptar la

Es menos digestiva. El estómago del bebé se tarda en vaciar de leche artificial unas tres horas y tan sólo una y media en el caso de leche materna. Así mismo, se ha descrito un retraso en la eliminación de meconio y una mayor frecuencia de reflujo gastroesofágico en los niños alimentados con biberón. Es mucho menos frecuente que un lactante que amamanta regurgite y si lo hace, hay que evaluar la postura al mamar. Una mala posición (síndrome de la mala posición al mamar) ocasiona, entre otros síntomas, que el bebé no obtenga la leche “final” y, al no quedarse satisfecho, esté comiendo continuamente, no quiera dejar el pecho, ingiera grandes volúmenes de leche y regurgite. Dada su especificidad de especie, si se aspira, la LM regurgitada apenas puede causar problemas en el bebé. El agarre del bebé al biberón es muy distinto al agarre del pecho (ver capítulo B-1.5) Como no es necesario que abran y cierren la boca, las mandíbulas de estos bebés no se desarrollan tanto. Además, con la punta de la lengua tienen que detener la leche que brota por la tetina. Todo ello da pie a una mayor frecuencia de maloclusión y caída dental.

MAYOR RIESGO DE INFECCIONES

El lactante pequeño tiene una serie de carencias defensivas. La función fagocítica y del complemento son poco adecuadas, no maduran hasta los 6 meses de edad, cuando alcanzan el 60% de los niveles del 78 Lactancia materna: Guía para profesionales adulto. Durante los primeros meses tiene lugar una disminución drástica de las IgG maternas transferidas y, aunque existe un aumento progresivo de la capacidad de síntesis de IgG, no se alcanzan los niveles del adulto hasta los 7-8 años. Además, el recién nacido es incapaz de sintetizar IgM, inmunoglobulina que alcanza los niveles del adulto al año, lo que le predispone a las infecciones por E. coli (necesita IgM, como la opsonina). La capacidad de segregar anticuerpos específicos frente a antígenos polisacáridos, como los de las bacterias encapsuladas (neumococo, meningococo H. influenzae) se alcanza al 2º año de edad. La LA supone un aporte defensivo nulo para el bebé. A diferencia de la LM, carece de células con función inmune, como los fagocitos, que engloban las bacterias, y los linfocitos T, que son absorbidos por el bebé; carece también de IgA específicas y de agentes antimicrobianos como la lactoferrina, que al quelar el hierro impide que sea utilizado por las bacterias; la lisozima, que lisa los peptidoglicanos bacterianos; la fibronectina y el factor C3 del complemento, que actúan como opsoninas; la mucina, que tiene efecto anti-rotavirus; los oligosacáridos, que son análogos de receptor, y los lípidos, que alteran los virus encapsulados. La

lácticas (probióticos) es la causa de ausencia de bacterias

que la flora intestinal de los lactantes alimentados con biberón sea predominantemente patógena.

La LM tiene un efecto tan importante sobre la respuesta inmune que el desarrollo inmunológico normal del lactante depende directamente de ella. Se ha comprobado que la respuesta inmunitaria, tanto humoral como celular, frente a las vacunas es menor en los lactantes alimentados con LA. Por todo ello, no es extraño que la LA aumente la incidencia y/o gravedad de las diarreas, de las infecciones de vías respiratorias bajas como neumonías y bronquiolitis (a mayor duración de la LM, menos incidencia de infecciones del tracto respiratorio), de otitis medias agudas y de infecciones de orina, sin duda cuatro de los tipos de infecciones más frecuentes en el lactante. Los lactantes amamantados por sus madres durante más de tres meses sufren menos infecciones o son más banales, lo que ha llevado a considerar el pecho materno como el órgano inmunitario del bebé. A la sociedad le representa un alto coste

económico que muchos bebés se alimenten con biberón. Al sufrir más infecciones, sobre todo durante la época de la lactancia, requieren un mayor número de visitas en urgencias y de ingresos hospitalarios y consumen más exploraciones complementarias y fármacos, principalmente antibióticos y antitérmicos. Como los bebés enferman más, sus padres presentan un mayor absentismo laboral, lo que conlleva una reducción de la productividad y que cambien con más frecuencia de empleo.

 

SÍNDROME DE LA MUERTE SÚBITADEL LACTANTE

Se conocen diversos factores de riesgo del síndrome de la muerte súbita del lactante (SMSL): dormir en decúbito prono, Inconvenientes de la lactancia artificial 79 padres fumadores, temperatura ambiental elevada, etc. Algunos autores habían encontrado un papel protector de la LM en el

SMSL, mientras que otros no lo corroboraban. Un estudio de casos controles llevado a cabo en Escandinavia encontró una mayor incidencia de SMSL en lactantes alimentados con LA comparados con lactantes amamantados de forma exclusiva durante 8-11 semanas (2,8 veces mayor),

y durante 12-15 meses (4,6 veces mayor), lo que sugiere que existe un pequeño efecto protector de la LM exclusiva que aumenta cuanto mayor es la duración de la lactancia.

 

MAYOR RIESGO DE ENFERMEDADES CRÓNICAS

La leche artificial no favorece la maduración intestinal, porque carece de los factores de crecimiento epitelial presentes en la leche materna. Que la leche artificial no tenga especificidad de especie, que carezca de efecto inmunomodulador y antialérgico, y que el intestino del bebé alimentado con biberón sea más tiempo permeable a las macromoléculas, influyen sin duda en que se describan más frecuencia de alergias, de diabetes, de enfermedad inflamatoria intestinal, de enfermedad celíaca, de esclerosis múltiple, de artritis crónica juvenil, de leucemia y de linfoma. En un estudio de cohortes llevado a cabo en Suecia, se encontró que los niños alimentados con LA tenían mayor riesgo de padecer una enfermedad alérgica a los 2 años que los lactantes amamantados de forma exclusiva durante 4 o más meses. Una LM mayor o igual a 4 meses les protegía frente al asma, episodios de sibilancias, rinitis alérgica y síntomas graves de enfermedad alérgica. La enfermedad celíaca debuta antes y es 4 veces más frecuente en lactantes que tomaron LA. La LM más prolongada y exclusiva se ha asociado a un diagnóstico posterior de la enfermedad. El efecto protector de la LM tiene lugar cuando el  lactante ha sido amamantado durante y hasta unos meses después de la introducción del gluten en su dieta. (DMID) es una enfermedad autoinmune,  La diabetes mellitus insulindependiente determinada genéticamente, en cuya expresión influyen una serie de desencadenantes ambientales. Existe una relación entre la alimentación con LA durante los primeros 3-6 meses y el desarrollo de DMID en personas genéticamente predispuestas. Se cree que los anticuerpos frente a un fragmento de un péptido de la albúmina bovina reaccionan contra los receptores de la membrana de las células β pancreáticas, porque son estructuralmente homólogos. La Academia Americana de Pediatría, a través de su Work Group on Cow's Milk Protein and Diabetes Mellitus, recomienda la lactancia materna y evitar las leches comerciales y otros productos que contengan proteínas de leche de vaca intactas durante el primer año de vida, en familias con historia muy positiva de DMID. El efecto protector de la LM mayor de 6 meses contra la leucemia aguda infantil y los linfomas, descrito en un estudio de casos y controles, se ha relacionado con la presencia de la proteína alfa-lac en la LM. La proteína alfa-lac induce la apoptosis de 80 Lactancia materna: Guía para profesionales Inconvenientes de la lactancia artificial 81 las células cancerígenas y de otras células inmaduras y de rápido crecimiento y permite el crecimiento de las células ya maduras y estables. La lactancia artificial es un factor de riesgo de obesidad, no se sabe si debido al mayor aporte de proteínas y micronutrientes de la leche artificial o a que es más fácil sobrealimentar a un niño que toma biberón. Aunque las curvas de peso de los bebés amamantados son diferentes a las de los bebés alimentados con biberón, no se encuentran diferencias en los índices de sobrepeso a edades muy tempranas de la vida. Sin embargo, se ha descrito una mayor frecuencia de obesidad en los adolescentes que habían sido alimentados con biberón, incluso si se tienen en cuenta otros factores de confusión, como la obesidad en alguno de los padres. Cuanto más meses haya durado el amamantamiento, menos incidencia de obesidad se encuentra en la adolescencia. Existe también una creciente evidencia del efecto cardioprotector a largo plazo de la LM. A la edad de 7 años, los niños que fueron alimentados con LA exclusiva tenían una presión sistólica significativamente mayor que los niños que habían recibido cualquier forma de LM (exclusiva, mixta, de corta o larga duración) durante las primeras 15 semanas de vida. La LM superior a tres meses se acompañaba de una reducción de la presión sanguínea de 6,5 mmHg de media, hallazgos similares a los encontrados entre dos cohortes de exprematuros seguidos entre 13 y 16 años. La enterocolitis necrosante (ECN) es una de las enfermedades con mayor morbimortalidad entre los prematuros y la alimentación enteral es uno de sus desencadenantes. Lucas y cols. describieron que los prematuros alimentados con leche humana presentaban una incidencia de ECN significativamente  inferior a los que recibieron fórmulas artificiales. La dieta también afecta a la flora intestinal. Los prematuros alimentados con leche de su propia madre tienen floras intestinales menos patógenas que los que reciben fórmulas artificiales, en los que predominan los gérmenes hospitalarios que son los que causan las ECN.

 

PEOR DESARROLLO COGNITIVO

Se ha descrito que el desarrollo intelectual de las personas que han sido alimentadas con biberón es significativamente peor que el de los alimentados al pecho, incluso cuando se eliminan otros posibles factores de confusión como el nivel socioeconómico de los padres. En los niños amamantados se describen mejores niveles de función cognitiva a los 6-23 meses que en los que recibieron LA, y esta diferencia es más llamativa si se analizan los bebés prematuros. Cuanto más tiempo ha sido amamantado el bebé, mayores son los beneficios del desarrollo cognitivo.

 

RECUERDE

Inconvenientes de la lactancia artificial para el bebé:

• Menor vínculo afectivo.

•No tiene especificidad de especie. 82 Lactancia materna: Guía para profesionales

• Es menos digestiva. Mayor reflujo gastroesofágico. Retrasa la eliminación de meconio. Enlentece la maduración intestinal. Flora intestinal patógena.

• Mayor incidencia de caries, maloclusión y caída dental.

• Aumenta la incidencia y/o gravedad de las infecciones del lactante.

• Peor desarrollo intelectual.

• Mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas: alergias, diabetes, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad celíaca, esclerosis múltiple, artritis crónica juvenil, obesidad, leucemia infantil y linfoma, hipertensión arterial e hipercolesterolemia.

• Mayor riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante.

• Existen evidencias científicas de que la alimentación con LA tiene repercusión sobre el bienestar y la salud del bebé.

• El efecto beneficioso de la LM aumenta cuanto más prolongada es su duración.

BIBLIOGRAFÍA

Revisiones generales

American Academy of Pediatrics. Work Group on Breastfeeding. Breastfeeding and the Use of Human Milk. Pediatrics 1997;100:1035-1039. Hernández Aguilar MT, Aguayo Maldonado J. Lactancia materna. Últimas evidencias. An Pediatr Contin 2003;1:175-180. Sikorski J, Renfrew MJ, Pindoria S, Wade A. Support for breastfeeding mothers (Cochrane Review) In: The Cochrane Library, Issue 1, 2004. Oxford: Update Software. LM, alivio natural del dolor Gray L, Miller LW, Philipp BL, Blass EM. Breastfeeding is Analgesic in Healthy Newborns. Pediatrics 2002;109:590-593. SMSL

Alm B, Wennergren AB, Norvenius SG, Skaerven R, Lagercrantz H, Helweg-Larsen K et al. Breast feeding and the sudden infant death syndrom in Scandinavia. Arch Dis Child 2002; 86:400-402.

Infecciones

Goldman AS. The immune system of human milk: antimicrobial, antiinflamatory and immunomodulating properties. Pediatr Infect Dis J 1993;12:664-671

Heinig MJ. Host defense benefits of breastfeeding for the infant. Pediatr Clin North Am 2001;48:105-123. Oddy WH, Sly P, de Klerk NH, Landau LI, Kendall GE, Holt PG et al. Breast feeding and respiratory morbidity in infancy: a birth control study. Arch Dis Child 2003;88:224-228. Pabst HF. Immunomodulation by breast-feeding. Pediatr Infect Dis J 1997;16:991-995.

Función cognitiva

Anderson JW, Johnstone BM, Remley DT. Breast- feeding and cognitive development: a meta analysis. Am J Clin Nutr 1999;70:525-535. Temboury MC, Otero A, Polanco I, Arribas E. Inconvenientes de la lactancia artificial 83 Influence of Breast-Feeding on the Infant’s Intelectual Development. J Pediatr Gastroenterol Nutr 1994; 18: 32-36.

Enfermedades crónicas

American Academy of Pediatrics. Work Group on Cow's Milk Protein and Diabetes Mellitus. Prácticas de alimentación de los lactantes y su posible correlación con la etiología de la diabetes mellitus. Pediatrics (ed esp) 1994;38:71-74. Bener A, Denic S, Galadari S. Longer breastfeeding and protection against childhood leukaemia and lymphomas. Eur J Cancer 2001; 37:234-238.

Butte NF. The Role of Breastfeeding in Obesity. Pediatr Clin North Am 2001;48:189 198. Davis MK. Breastfeeding and chronic disease in childhood and adolescence. Pediatr Clin North Am 2001;48:125-141. Kull I, Wickman M, Lija G, Nordvall SL, Pershagen G. Breast feeding and allergic diseases in infants. A prospective birth cohort study. Arch Dis Child 2002;87:478-481.

Volver a inicio

Comité de Lactancia Materna de la

Asociación Española de Pediatría

 

 

 Autores

ANA MARTÍNEZ RUBIO

Pediatra de Atención Primaria

EAP. Pilas, Sevilla

Comité de Lactancia Materna de la AEP

 

VICENTE MOLINA MORALES

Pediatra-Neonatólogo

Jefe del Departamento de Pediatría

Institut Universitari Dexeus. Barcelona.

Hospital Amigo de los Niños OMS/UNICEF 2004

Comité de Lactancia Materna de la AEP

 

JOSÉ MARÍA PARICIO TALAYERO

Pediatra

Jefe del Servicio de Pediatría

Hospital Marina Alta (Denia, Alicante)

Hospital Amigo de los Niños OMS/UNICEF 1999

Comité de Lactancia Materna de la AEP

 

ISOLINA RIAÑO GALÁN

Pediatra

Jefe de Sección de Pediatría

Hospital Carmen y Severo Ochoa,

Cangas del Narcea, Asturias

Hospital Amigo de los Niños OMS/UNICEF 2002

Comité de lactancia materna de la AEP

 

Mª CARMEN TEMBOURY MOLINA

Pediatra

Jefe del Servicio de Pediatría de la

Clínica Santa Elena, Madrid.

Comité de Lactancia Materna de la AEP

 

DOMINGO VILLAAMIL GÓMEZ DE LA

TORRE

Abogado

Jefe del Sindicato Médico

Profesional de Asturias

Asesor Jurídico del Colegio Oficial de

Psicólogos del Principado de Asturias

 

JOSÉ ARENA ANSÓTEGUI

Pediatra-Neonatólogo

Hospital Donostia. Donostia-San Sebastián

Coordinador del Programa de

Salud Materno-Infantil de UNICEF

Comité Español

Comité de Lactancia Materna de la AEP

N. MARTA DÍAZ-GÓMEZ

Pediatra

Catedrática de Enfermería Materno-Infantil

Escuela Universitaria de Enfermería y

Fisioterapia de la Universidad de La Laguna

Comité de Lactancia Materna de la AEP

 

ADOLFO GÓMEZ PAPÍ

Pediatra-Neonatólogo

Profesor Agregado de Pediatría

Universitat Rovira i Virgili. Tarragona

Hospital Universitario de Tarragona "Joan XXIII"

Hospital Amigo de los Niños OMS/UNICEF 1997

Comité de Lactancia Materna de la AEP

 

MARÍA TERESA HERNÁNDEZ-AGUILAR

Pediatra de Atención Primaria

E.A.P. Area 09, Valencia

Comité de Lactancia Materna de la AEP

 

LEONARDO LANDA RIVERA

Pediatra de Atención Primaria

E.A.P. Pedreguer, Alicante

Comité de Lactancia Materna de la AEP

 

JUAN JOSÉ LASARTE VELILLAS

Pediatra de Atención Primaria

E.A.P. Zuera, Zaragoza

Comité de Lactancia Materna de la AEP

 

MARÍA JOSÉ LOZANO DE TORRE

Pediatra

Profesora Titular de Pediatría

Universidad de Cantabria

Hospital Universitario M de Valdecilla

Santander

Comité de Lactancia Materna de la AEP

 

JESÚS MARTÍN-CALAMA VALERO

Pediatra

Hospital O. Polanco de Teruel

Comité de Lactancia Materna de la AEP

(coordinador)

 

JOSEFA AGUAYO MALDONADO

Pediatra-Neonatóloga

Profesora Asociada de Pediatría

Universidad de Sevilla

Neonatología. Hospital de Valme, Sevilla

Comité de Lactancia Materna de la AEP

 

 





















La lactogénesis (mecanismos fisiologicos de como se forma la leche materna)














Alimentos divertidos