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Porque mi niño se priva?

Esto es el llamado espasmos del sollozo. Un espasmo del sollozo puede ser una experiencia de temor para los padres porque el lactante se muestra inerte y arreactivo debido a la anoxia cerebral en el acmé del ataque. Existen dos tipos principales de espasmos del sollozo: la forma cianótica más frecuente y la forma pálida.

CRISIS CIANÓTICAS. Un espasmo del sollozo cianótico generalmente es predecible y siempre es provocado al contrariar o regañar al lactante. El episodio se inicia con un llanto breve y agudo seguido de una espiración forzada y apnea. Existe una cianosis generalizada de inicio rápido y pérdida de conciencia que puede asociarse a espasmos clónicos generalizados repetidos, opistótonos y bradicardia.

 Los resultados del electroencefalograma (EEG) interictal son normales. El espasmo del sollozo puede repetirse en unas horas o puede recurrir de forma esporádica, pero siempre de forma estereotipada. Las crisis son raras antes de los 6 meses de edad, tienen su mayor incidencia alrededor de los 2 años y remiten hacia los 5 años.

El tratamiento del espasmo del sollozo consiste en apoyar y tranquilizar a los padres. Algunos padres piensan que, independientemente de lo que les recomiende el médico, deben echar agua fría al niño en la cara, ponerlo bocabajo o realizar la respiración boca a boca o incluso la reanimación cardiopulmonar. Una exploración completa seguida de la explicación del mecanismo del espasmo del sollozo sirve para tranquilizar a la mayoría de los padres.

La información debe subrayar la necesidad de que ambos padres estén de acuerdo y no refuercen la conducta del niño después de que se recupere de la crisis. Esto puede conseguirse metiendo al niño en la cama y evitando abrazarlo, jugar con él o cogerlo durante un período de tiempo hasta que se recupere completamente.

CRISIS PÁLIDAS. Estas crisis son mucho menos frecuentes que los espasmos del sollozo cianótico pero comparten varias características. Las crisis pálidas se inician típicamente por una experiencia dolorosa como una caída con un golpe en la cabeza o por un susto repentino. El niño deja de respirar, pierde bruscamente la conciencia, se pone pálido e hipotónico y puede tener una crisis tónica. Puede registrarse bradicardia con períodos de asistolia superiores a 2 segundos. El EEG interictal es normal. En algunos casos las crisis pálidas pueden inducirse de forma espontánea en el laboratorio mediante compresión ocular que produce el reflejo oculocardíaco, mediante la estimulación aferente del nervio trigémino con inhibición eferente del corazón a través del nervio vago. Esta maniobra no debe intentarse por médicos inexpertos y debe disponerse de un equipo de reanimación adecuado. La mayoría de los niños responde a las medidas conservadoras reseñadas para las crisis cianóticas, pero en los casos refractarios puede considerarse un ensayo terapéutico con un anticolinérgico como sulfato de atropina oral, 0,01 mg/kg/24 horas en varias dosis con un máximo de 0,4 mg/día, que aumenta la frecuencia cardiaca mediante el bloqueo del nervio vago. La atropina no debe prescribirse durante los periodos de clima caluroso porque puede producirse un episodio de hiperpirexia.

Se relacionan en pediatría con los llamados procesos que simulan la epilepsia.

Mi niño se despierta de noche asustado, es lo mismo?

Existen los llamados terrores nocturnos. Los terrores nocturnos son frecuentes, sobre todo en niños varones entre los 5 y los 7 años. Aparecen en un 1 a 3% de los niños y generalmente tienen una evolución corta. Los terrores nocturnos tienen un comienzo súbito, suelen darse entre la medianoche y las 2:00 de la madrugada durante la fase 3 o 4 del sueño lento. El niño grita y parece asustado, con las pupilas dilatadas, taquicardia e hiperventilación. Existe poca o ninguna verbalización, el niño puede golpear con violencia, no se le puede consolar y no se da cuenta de la presencia de los padres ni del entorno. Después de unos pocos minutos el niño se vuelve a dormir y a la mañana siguiente hay una amnesia completa. Alrededor de un tercio de los niños con terrores nocturnos tienen sonambulismo. En un niño con terrores nocturnos persistentes y prolongados debe explorarse un trastorno emocional subyacente . Puede considerarse un período corto de tratamiento con diazepam o ¡mipramina en los terrores nocturnos prolongados mientras se investiga la dinámica familiar. Se relacionan también en pediatría con los llamados procesos que simulan la epilepsia.

Y que el sincope?

No, el sincope va relacionado a otra situación patológica. Hay dos tipos de sincopes:

SíNCOPE SIMPLE. El síncope aparece después de una alteración  del metabolismo cerebral como consecuencia de la reducción dl sanguíneo cerebral, generalmente secundaria a una hipotensión sistémica. La disminución del flujo sanguíneo causa una pérdida de conciencia y la isquemia concomitante influye en los centros corticales  superiores que liberan su influencia ínhibidora sobre la formación  reticular del tronco del encéfalo. Las descargas neuronales de la formación reticular producen entonces breves contracciones tónicas de los  músculos de la cara, el tronco y las extremidades en alrededor del 50% de los pacientes con síncope.

Durante un episodio sincopal, un puede presentar una desviación fija hacia arriba de la mirada que puede  confundirse con epilepsia. El síncope simple deriva de una estimulación  vasovagal y es precipitado por el dolor, el miedo, la excitación y por períodos prolongados de permanencia en bipedestación, todo en ambientes calurosos.

El electroencealograma muestra un enlentecimiento transitorio durante el ataque pero no descargas comiciales. El síncope simple es raro antes de los 10 a 12 años de edad pero su prevalencia es alta en niñas adolescentes. En la mayoría de los niños con síncopes no  explicados, la prueba de la mesa basculante es un método eficaz para  reproducir los síntomas, incluida la hipotensión. La mayoría pacientes con resultados positivos en la prueba de la mesa basculante tienen síncopes vasovagales que, si son recurrentes, responden favorablemente a los fármacos bloqueantes beta-adrenérgicos orales. El sincope generalmente puede diferenciarse de una crisis comicial por su corta duración, los síntomas asociados de náuseas y sudoración y la orientacion completa tras el episodio.

SíNCOPE TUSíGENO. Es más frecuente en niños asmáticos. Con frecuencia aparece poco después del inicio del sueño y el paroxismo tos despierta abruptamente al niño. La cara del paciente se encuentra pletórica y el niño suda, se agita y se encuentra asustado. La pérdida de conciencia se acompaña de hípotonía, revulsión ocular hacia arriba y contracciones clónicas de los músculos que duran varios segundos. La incontinencia urinaria es frecuente. La recuperación se inicia en segundos y el nivel de conciencia generalmente se restablece pocos después. El niño no tiene recuerdo del episodio excepto por las circunstancias que rodean al paroxismo de tos. La tos produce un marcado incremento de la presión intrapleural seguido de una disminución torno venoso al lado derecho del corazón y una reducción a del gasto del ventrículo derecho. Esto se sigue de una reducción del llenado ventricular izquierdo y una rápida disminución del gasto cardíaco con la consiguiente alteración del flujo sanguíneo cerebral, hipoxia cerebral y pérdida de conciencia. La clave del tratamiento de los niños asmáticos  con síncope tusígeno es un abordaje agresivo para la prevención la broncoconstricción.


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