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Durante los primeros meses de vida, las principales causas del llanto son: hambre, fatiga, o incomodidad, pero también el llanto es la forma que tiene el niño de comunicarnos que se siente mal o que tiene algún dolor. A medida que usted aprende a conocer a su pequeño, podrá distinguir el tipo de llanto que presenta:

Llanto por Hambre:

Llanto por hambre: Una vez que la lactancia está bien establecida, lo que generalmente no ocurre antes de los primeros 1 5 días de vida, el recién nacido se "ordena" en forma espontánea manifestando su hambre cada 3 a 4 horas, incluso durante la noche, en que su llanto se calma rápidamente cuando se le ofrece pecho o mamadera.

Llanto por Fatiga:

Muchos niños manifiestan su cansancio o sueño con llanto durante las tardes y pasan por un período de irritabilidad antes de dormirse, especialmente si han estado sobreestimulados durante el día.

Es aconsejable mantener una rutina de sueño: horarios regulares, un ambiente tranquilo a las horas de descanso rodeándolo de algún objeto preferido que puede ser un pañal, un peluche, un pequeño cojín o su chupete si es que lo usa.

Otras causas de llanto pueden ser: pañales sucios, el frío o calor. Poco a poco y con mucha paciencia, amor y cariño los padres conocerán este lenguaje y así se hará mas fácil el entendimiento.

Llanto por dolor:

El dolor es una sensación subjetiva que ocasiona mucha molestia a los niños y en algunos casos puede estar indicando el desarrollo de una enfermedad seria. Es importante saber reconocer el dolor de su hijo y para ello le entregamos algunos consejos:

1.- COLICOS

En el recién nacido los dolores cólicos son normales y no tienen relación con la alimentación materna. Se originan de una actividad creciente del intestino que hasta hace poco estaba paralizado en el útero. Se reconocen porque aparecen después de la primera semana y aumentan hasta el primer mes de vida para luego desaparecer. Son bruscos, aparecen poco después de alimentar al niño y se acompañan frecuentemente de ruidos intestinales, y eliminación de gases. El niño se muestra incomodo, puede tener el abdomen distendido y al llorar flecta y estira sus piernas.

Los cólicos, pueden aliviarse sosteniendo al niño boca abajo y frotando la espalda para ayudar a eliminar gases. Si los cólicos persisten, consulte a su pediatra quien le indicará el tratamiento adecuado.

2.- Tenga siempre presente que cuando su hijo, sea recién nacido o lactante, está intranquilo, agitado, llora y no se calma con caricias, con alimentación o al pasearlo y meserlo, se encuentra sudoroso y pálido, son signos que indican dolor, posiblemente por alguna enfermedad, por lo que debe consultar a su pediatra.

3.- Si los niños preescolares y escolares lloran, se protegen, refieren y localizan su dolor, consulte con su pediatra y explíquele las características de éste.

4.- No use analgésicos sin la indicación de su pediatra ya que pudiera enmascarar algún cuadro grave. Recuerde que el dolor es aviso del organismo de que algo no está bien.

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