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¿Qué es el estreñimiento?

Pensamos que un niño es estreñido cuando tiene pocos movimientos intestinales, hace pocas deposiciones y éstas son más duras de lo normal. El ritmo intestinal es ampliamente variable, algunos niños defecan 2-3 veces al día y en cambio otros, después de algún que otro día. Esto también sucede con el recién nacido, el cual durante las primeras semanas hace deposiciones cada vez que mama, especialmente si toma el pecho; sin embargo, pasado el primer mes, puede no hacer deposiciones cada día. Además si sigue mamando puede llegar a estar casi una semana sin hacer deposiciones.

No debemos pensar en estreñimiento si un bebé de menos de 6 meses hace esfuerzo, se pone rojo, levanta las piernas y empuja pero no llora, para hacer una deposición. En esta edad no existe todavía una buena coordinación entre el intestino y el recto y además hay que hacer esfuerzo para defecar acostado.

¿Cuáles son los síntomas del estreñimiento?

La defecación es dolorosa (signo típico), poco frecuente (más de 4 días sin defecar) y el niño tiene ganas de defecar pero no puede y siente molestias. A veces y como consecuencia del estreñimiento, el niño puede presentar una fisura anal y tener sangre en las heces. En niños en edad escolar puede presentarse lo que se llama encopresis: en esta situación el niño retiene las deposiciones, lo cual provoca una pérdida de tono muscular en el intestino y como consecuencia va teniendo escapes de heces varias veces al día (este problema requiere consulta con el pediatra para instaurar medidas de hábito intestinal).

¿Cuál es la causa del estreñimiento?

Generalmente el estreñimiento es debido a una cantidad deficiente en fibra vegetal en la dieta diaria y a veces también a una ingesta aumentada de derivados lácteos. Puede ocurrir en niños que se resisten a ir al lavabo por diferentes motivos: dermatitis en la zona del pañal, irritaciones cerca del recto. El niño mayorcito que está aprendiendo a controlar los esfínteres, puede presentar una rebeldía contra este aprendizaje o una contrarreacción si éste es muy estricto y rígido. A veces si en este momento tiene lugar el nacimiento de un hermanito o algún otro estrés familiar, puede también influir en el correcto control de la defecación. El niño mayor a veces se resiste a ir al lavabo en la escuela y desarrolla por esto estreñimiento.

Otra causa de estreñimiento es la fisura anal, que puede ser a la vez causa y consecuencia del estreñimiento. Ya mucho menos frecuentes serían las causas debidas a otras enfermedades (la lista puede ser bastante extensa) como el hipotiroidismo, la celiaquía, ciertas medicaciones, niños con problemas del desarrollo, y niños con una obstrucción intestinal o Enfermedad de Hirschsprüng.

¿Cómo podemos tratar el estreñimiento?

Podemos mejorar el estreñimiento modificando la dieta para aumentar la cantidad de fibra vegetal incluida en ella, así aumentaremos la ingesta de frutas, verduras, legumbres, frutos secos (en niños mayores de 6-7 años) y también la cantidad de líquidos diarios, dando además de la ración diaria de leche (que debe mantenerse), otros líquidos no lácteos, ya que éstos, al contener calcio, pueden favorecer las deposiciones duras. Por lo tanto, una dieta más rica en fibra y un aumento de la cantidad de líquidos, unidos a actividad física suficiente, mejorarán el estreñimiento. A veces si las deposiciones son muy duras deberemos ayudar al niño a eliminarlas, por ello el pediatra podrá aconsejar supositorios de glicerina, algún enema o laxante suave y también tratará la presencia de fisuras anales

¿Qué podemos hacer para prevenirlo?

Además de la dieta que antes citamos, los niños deben aprender el control de los esfínteres de forma adecuada, es decir, cuando el niño haya alcanzado la madurez suficiente. La mayoría la consiguen a partir de los 18-24 meses. Este proceso de aprendizaje es muy importante que sea divertido, sin presiones, proporcionándole estímulos y premios, no castigos. Si esto es así, habremos conseguido que el niño adquiera un hábito intestinal correcto, con un adecuado ritmo en las deposiciones y sin presentar estreñimiento ni molestia alguna a la hora de ir al cuarto de baño.


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