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En promedio de cada 20 niños que visitan por primera vez el consultorio, el 50% tienen algún hábito que afecta el conjunto de la cavidad oral (músculos, huesos o dientes). Entre los hábitos más comunes se encuentran:

• Succión

• Respiración

• Deglución

• Masticación

• Postura

 

HÁBITO DE SUCCIÓN

El chupar dedo y utilizar chupones hasta después de los 2 años y medio. El resultado: afecta la posición de los dientes provocando una salida del maxilar superior y deformidad del paladar. HÁBITO DE RESPIRACIÓN Se presentan en niños que respiran por la boca y por la nariz. El aire que penetra en ellos es impuro y esto favorece mucho los problemas respiratorios y de alergias. Provoca apiñamientos de los dientes.

HÁBITO DE POSTURA

Por ejemplo, dormir siempre por un solo lado, o en los estudiantes, colocar el brazo sobre el pupitre y las manos siempre en la mejilla. Este hábito ocasiona desviación de la mandíbula. El esqueleto y la cabeza toman posturas inadecuadas. HÁBITOS DE DEGLUCIÓN Podemos destacar la inadecuada posición de la lengua. Es normal que cuando uno come o pronuncia ciertas palabras coloque la punta de la len - gua en la parte superior del paladar contra los pliegues del paladar. En este hábito, los niños colocan la punta de la lengua entre los dientes anteriores superiores e inferiores, provocando que la mandí - bula tenga la tendencia de irse hacia adelante y tener mordidas abiertas.

 

HÁBITO DE MASTICACIÓN

El principal error es masticar más por un solo lado (debe ser bilateral), o preferir siempre alimentos muy blandos que no permiten un desarrollo adecuado de los maxilares. Esto conlleva a que se le vean los dientes muy grandes y en realidad lo que ha fallado es desarrollo de los maxilares por falta de función.

 

IMPORTANCIA DE LA MASTICACIÓN EN EL DESARROLLO DE LOS MAXILARES

La masticación es el proceso llevado a cabo en la cavidad oral, por medio del cual un alimento es reducido a un tamaño y forma adecuada que posibilitan a través de degluciones sucesivas, con - sumirlo completamente. La unidad fundamental del proceso masticatorio es denominada ciclo masticatorio, el cual consta de una fase de apertura (descenso mandibular), fase de cierre (ascenso mandibular) y una fase oclusal (contacto de las piezas dentarias con generación de fuerzas por contracción de los músculos elevadores mandibulares). El organismo requiere preparación a través de determinado tiempo para que el individuo consiga masticar, este tiempo es completado después que la primera dentición este completamente establecida (4-5 años).

La función masticatoria es uno de los elementos más importantes en el desarrollo del tercio medio e inferior de la cara. El aparato masticatorio necesita tal cantidad de estimulo, el cual es proporcionado por los alimentos duros, secos y de consistencia fibrosa. La alimentación moderna es rica en alimentos refinados y procesados tales como papillas, compotas, hamburguesas, los cuales satisfacen las necesidades nutritivas, pero no producen la excitación necesaria para el desarrollo de los maxilares, en consecuencia los dientes no encuentran espacio para hacer erupción, apareciendo diversas mal oclusiones dentarias. Los movimientos mandibulares que se realizan al masticar alimentos duros, secos y fibrosos son más amplios y pronunciados que los que se efectúan con la alimentación blanda, provocando desgastes y movimientos dentarios que producen una oclusión dinámicamente equilibrada, la masticación bilateral y alternada, con gran numero de contactos dentarios durante los ciclos masticatorios, con movimiento de lateralidad funcionales, condicionan el correcto desarrollo de la mandíbula y maxilar superior.

Debe incluirse en la dieta de los niños alimentos como zanahoria cruda, coco, manzanas y duraznos con piel, pistacho, maní, almendras, pasas, mango, brócoli, y carne en trozos. La función masticatoria debe ser realizada sin inclusión de líquidos ya que estos disminuyen la eficiencia masticatoria. De esta forma los maxilares reciben un estimulo adecuado para un correcto desarrollo.

 

PREVENCIÓN

Detectar a tiempo algún hábito inadecuado en la cavidad oral de tu hijo le evitará problemas en su desarrollo dental. La mala posición dentaria estará asociada a ello y por lo tanto el papel de los padres es fundamental para descubrirlo y consultar al Odontólogo Ortopedista y/o Odontopediatra

 

¿A QUÉ EDAD DEBEMOS LLEVAR AL NIÑO A CONSULTA? ? Lo ideal sería cuando está en la barriga de la mamá, para que las funciones orales normales no se transformen en hábitos orales perjudiciales. A la edad de 3 años ya se ha completado la primera dentición, también llamada Dentición de Leche. ¡Es un buen momento para comenzar!

 

¿QUÉ TIPO DE TRATAMIENTO PODEMOS REALIZAR EN ESTOS MOMENTOS?

• Enseñar a masticar

• Odontopediatría oportuna

• Pistas Directas Planas

• Sistema Trainer Infantil De esta forma, se mantiene la estética, la guía de erupción de los dientes permanentes, lo que favorece la correcta pronunciación de las palabras. Las malas posiciones dentarias están presentes cuando termina la erupción de la primera dentición, no esperes a que mude todos los dientes de leche para corregirlos (12 años). Los aparatos de Ortopedia se pueden colocar desde los 3 años. Estás a tiempo, cuanto antes mejor.

 

 

 

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