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Las convulsiones febriles (CF) son muy frecuentes y representan la mayoría de las convulsiones en el niño. Se ha descrito que 2-5% de los niños experimentan convulsiones febriles antes de los 5 años de edad, aunque en algunas poblaciones se ha descrito hasta un 15%. Es una causa común de admisión en pediatría y de preocupación de los padres. Es el prototipo de una crisis epiléptica, y sin embargo no se considera como tal por su factor provocador, la fiebre. Aunque fue descrita ya desde el tiempo de los primeros griegos (Hipócrates 440 años a.c.), no fue hasta esta centuria que las convulsiones febriles se reconocieron como un síndrome diferente separado de la epilepsia.
Estudios genéticos extensos han demostrado que hay
por lo menos nueve genes involucrados en la génesis de las convulsiones febriles y algunas formas comunes
de ellas son desórdenes genéticos complejos que se
piensa son influenciados por variaciones en varios genes susceptibles.

Definición: Son crisis convulsivas que afectan a niños de 3-6 meses a 5-6 años, con un pico de los 12 meses a los 3 años de edad, asociadas a fiebre, pero en ausencia de infección intracraneal y que se producen por el refuerzo de una predisposición constitucional.
No confundir con:
• Crisis anóxicas: síncopes.
• Crisis convulsivas febriles ocasionales: meningoencefalitis.
• Epilepsias.
Frecuencia: Aparecen en el 2-5% de los niños. Se da más en varones (1,4/1), posiblemente debido a que la maduración cerebral es más rápida en los niños que en las niñas, y en raza negra. La frecuencia aumenta 2-3 veces si hubo convulsiones febriles (CF) en la familia y 6-7 veces si fueron los hermanos los que las tuvieron.

FACTORES FISIOPATOLÓGICOS
Fiebre: La temperatura más habitual en que tienen lugar las CF se sitúa entre 38-38,5˚C; sólo es mayor de 39˚C en el 7%. Ocurren muy frecuente con aumentos o descensos bruscos de temperatura. Las recidivas son más frecuentes por debajo de 38-38,5˚C. La etiopatogenia no está aclarada aún, pero se reconocen como factores precipitantes más comunes los siguientes:
• Infecciones virales de vías altas (60-80%). En el 25% de
los casos la CF es la primera manifestación clínica.
• Gastroenteritis aguda.
• Exantema súbito.
• Otitis media aguda.
• Infección de tracto urinario.
• Reacciones febriles tras vacunaciones: difteria-tétanos (1‰), tos ferina (0,5‰), sarampión: vacunados 1,9%, no vacunados 7,7%.

Edad: 85% suceden antes de los 4 años de edad. La edad
media habitual es entre 17-23 meses, con la siguiente distribución
• Menos de 6 meses . . . . . 6%
• 7-12 meses . . . . . . . . . .20%
• 13-24 meses . . . . . . . .  40%
• 25-36 meses . . . . . . . .  18%
• 37-48 meses . . . . . . . . .. 8%
• Más de 4 años . . . . . . . . .6%
Factor genético: Se considera posible una herencia poligénica multifactorial. Se han descrito genes implicados en los siguientes cromosomas:
• 8q13-21 (Wallace, Ber
• 19p13-3 (Johnson)
• 2q24-q33: se ha identificado un nuevo locus para la epilepsia generalizada con convulsiones febriles «plus»: en el cromosoma 2q24 - q33. Se considera un síndrome genéticamente heterogéneo, con herencia autosómica dominante y aproximadamente el 60% de penetrancia.
Existe un predominio materno en cuanto a la transmisión.

FACTORES QUE INCREMENTAN EL RIESGO DE RECURRENCIA DE LAS CONVULSIONES FEBRILES
• Edad temprana
• Historia familiar de convulsiones febriles
• Recurrencias previas
• Primeros 6 meses tras la convulsión
• Temperatura relativamente baja al inicio de la convulsión
• Múltiples tipos de ataque inicial
• Frecuentes procesos febriles

PATOGENIA
La fiebre altera el umbral convulsivo al crear un desequilibrio metabólico, vascular o electrolítico, con el consiguiente incremento del consumo de oxígeno, glucosa y discreta acidosis, más otras alteraciones bioquímicas desconocidas actuando sobre un cerebro inmaduro.

TIPOS
CF simples: generalizadas (clónicas o tónicas), duración inferior a 15-20 minutos, dentro de los límites de la edad, no tienen características focales, no repiten más de una vez en un periodo de 24 horas, y no dejan secuelas permanentes
ni transitorias.
CF complejas: generalizadas o focales, duración superior a 15-20 minutos, repiten en el mismo proceso febril y/o quedan secuelas transitorias o permanentes.

 CUÁNDO SE ACONSEJA EL INGRESO
• Alteración del estado general (ej: deshidratación)
• Convulsión febril atípica
• Duración superior a 20-30 minutos
• Focalidad neurológica
• Repetición de la convulsión 2 o más veces en el mismo
proceso febril
• Con indicación de punción lumbar o estudio hematológico
• Ansiedad familiar

RECIDIVAS
El 30-45% sufren recidivas (la mitad de estos sufren nuevos episodios). El 50% de las recidivas se producen en los 6 meses siguientes a la primera convulsión. El 75% de las recidivas se producen en los 12 meses siguientes a la primera convulsión.
Se consideran factores de riesgo para la presentación de recidivas:
• Antecedentes patológicos en el periodo neonatal.
• Patología neurológica en la exploración clínica.
• CF en la familia (padres o hermanos).
• Epilepsia en la familia.
• CF de más de 15 minutos.
• Recurrencias previas.
• Primera convulsión febril antes de los 12 meses (6-9
meses)(1,8,9).
Lennox-Buchtal encuentra una relación edad-sexo en las recidivas: así, en menores de13 meses, se puede prever la recidiva en el 50% si se trata de una niña y en el 33% cuando es un varón.

SINTOMAS.
Una convulsión febril puede ser tan leve que simplemente se le volteen los ojos al niño o se le ponen rígidas las extremidades. Una convulsión febril simple se detiene por sí sola en cuestión de unos segundos hasta 10 minutos, generalmente seguidos de un período corto de somnolencia o confusión.

Las convulsiones febriles pueden empezar con una tensión (contracción) repentina de los músculos en ambos lados del cuerpo del niño:

El niño puede llorar o gemir.
La contracción muscular puede durar algunos segundos o más.
El niño caerá si está de pie y es posible que se orine.
El niño puede vomitar y morderse la lengua.
Algunas veces, los niños no respiran y pueden empezar a ponerse morados.
El cuerpo del niño puede luego empezar a sacudirse rítmicamente y no responderá a la voz de los padres.
Una convulsión que dure más de 15 minutos, suceda sólo en una parte del cuerpo o se repita durante la misma enfermedad no es una convulsión febril normal.

PRUEBAS Y EXAMENES
El médico puede diagnosticar una convulsión febril si el niño presenta una convulsión tónico-clónica generalizada pero no tiene antecedentes de trastornos convulsivos (epilepsia). En los bebés y los niños pequeños, es importante descartar otras causas de una convulsión que se dé por primera vez, especialmente meningitis.

En una convulsión febril típica, el examen generalmente es normal, aparte de los síntomas de la enfermedad causante de la fiebre. Por lo general, el niño no necesitará todos los exámenes de estudio que se hacen en caso de una convulsión, que incluyen EEG, tomografía computarizada de la cabeza y punción lumbar (punción raquídea).

Se pueden necesitar exámenes adicionales si:

El niño es menor de 9 meses o mayor de 5 años.
El niño tiene un trastorno cerebral, neurológico o del desarrollo.
La convulsión está limitada a una parte del cuerpo.
La convulsión duró más de 15 minutos.
El niño tuvo más de una convulsión febril en 24 horas.
El niño tiene resultados anormales al examinarlo.

TRATAMIENTO
¿Qué debe hacer si su niño tiene una convulsión febril?
Si su niño tiene una convulsión, mantenga la calma y siga estas indicaciones:
Manténgalo alejado de las fuentes de peligro. Retire los objetos cercanos que puedan ser filosos o duros.
No sujete al niño ni trate de detener sus movimientos. Si es posible, colóquelo sobre un lado, o gírele la cabeza hacia un lado, de modo que los líquidos puedan salir por la boca.
Haga que el niño esté cómodo. Trate de colocar algo blando, como una chaqueta doblada, debajo de la cabeza. Quítele toda la ropa ajustada, especialmente la que pueda tener alrededor del cuello. Quítele los lentes para que no se rompan.
No trate de meterle nada en la boca. Esto podría provocar la asfixia o la rotura de los dientes del niño.
El pediatra querrá saber cuánto tiempo duraron las convulsiones. Si puede, mire un reloj para registrar cuándo comienza y cuándo finaliza.
Si la convulsión dura menos de 5 minutos, lleve al niño al médico o a la clínica inmediatamente. Si el consultorio médico o la clínica no están abiertos, llévelo al servicio de urgencias de un hospital. El médico debe asegurarse de que el niño no padezca una enfermedad grave.
Si la convulsión dura más de 5 minutos, llame enseguida a una ambulancia. El niño puede necesitar más cuidados de lo que puede ofrecer el médico en el consultorio.

Centre su atención en bajar la fiebre:

Inserte un supositorio de paracetamol (si lo tiene) dentro del recto del niño.
NO intente darle nada a través de la boca.
Ponga paños fríos en la frente y cuello y frote con una esponja el resto del cuerpo con agua tibia (no fría). El agua fría o el alcohol pueden empeorar la fiebre.
Después de que termine la convulsión y el niño esté despierto, suministre una dosis normal de ibuprofeno o paracetamol.
Después de la convulsión, el paso más importante es identificar la causa de la fiebre.

La meningitis causa menos del 0,1% de las convulsiones febriles. Siempre se debe tener en cuenta, especialmente en niños menores de 1 año o los que todavía lucen enfermos cuando la fiebre baja.

 

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