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Introducción


La BCG o bacilo de Calmette-Guérin, es una vacuna contra la tuberculosis. Muchas personas nacidas en el extranjero han recibido la vacuna BCG porque esta se utiliza en muchos países con alta prevalencia de tuberculosis, para prevenir la meningitis tuberculosa y la tuberculosis miliar en niños. Sin embargo, por lo general en los Estados Unidos no se recomienda la BCG debido a que representa un riesgo bajo de infección por Mycobacterium tuberculosis, tiene una eficacia variable en la prevención de la tuberculosis pulmonar en adultos y puede interferir en la reacción a la prueba cutánea de la tuberculina. Se debe considerar la administración de la vacuna BCG solo en ciertas personas que reúnan criterios muy específicos y después de consultar con un experto en tuberculosis.

 

La cepa original del BCG de Mycobacterium bovis se desarrolló en 1921. Actualmente h hay cinco las cepas y cada cepa tiene características diferentes: la cepa Pasteur 1173 P2, la cepa danesa 1331, la cepa Glaxo 1077 (derivada de la cepa danesa), la cepa Tokio 172-1, la BCG-I rusa, y las cepas Moreau RDJ (NIBSC y OMS, 2004). De ellas se producen más del 90% de las vacunas usadas a escala mundial Inmunogenícidad y eficacia.

 

El BCG es un inmunógeno altamente complejo, que induce una respuesta inmunológica básicamente de tipo celular. Es una vacuna bacteriana atenuada que brinda una protección variable, pues la eficacia global de esta va de 0% a 80%. La vacuna del BCG no previene la infección por el Mycobacterium tuberculosis, pero limita y retrasa la multiplicación bacilar en el foco primario, lo que previene la diseminación linfohematógena y, por lo tanto, el desarrollo de las formas diseminadas graves (miliar o meníngea).Indicaciones.

En países como Venezuela con alta carga de morbilidad por TB, con población de 14 a 15 años con índice de enfermedad de 5%, se debe administrar en edad de recién nacido o más tarde, pero antes del año de edad; y/o a menores de7 años de edad, sin práctica previa de prueba de tuberculina (PPD).Los niños nacidos de madres seropositivas para virus de inmunodeficiencia humana (VIH) deben ser vacunados, salvo que presenten síntomas relacionados con la infección por VIH o que ya estén afectados por el SIDA.

Esquema de vacunación. Se administra 0,1 mL vía intradérmica. Puede administrarse conjuntamente con otras vacunas atenuadas o no: DTP, DTPa, dTpa, OVP, IPV, anti-Hib, antihepatitis B antihepatitis A, SRP, varicela, antineumococica, antimeningococica.

 

 Recomendaciones


Niños.

La vacuna BCG solo se debe considerar en niños que hayan tenido un resultado negativo en la prueba cutánea de la tuberculina y que estén expuestos en forma continua y no se les pueda separar de los adultos que:

  • No hayan sido tratados contra la tuberculosis o su tratamiento no haya sido eficaz (si el niño no puede recibir un tratamiento prolongado para la infección).
     
    O tengan tuberculosis causada por cepas resistentes a la isoniacida y la rifampicina.

Personal del sector de la salud.

  • La administración de la vacuna BCG al personal del sector de la salud se debe considerar de manera individual para las situaciones en que:

  • Un alto porcentaje de pacientes con tuberculosis estén infectados con cepas de M. tuberculosis resistente tanto a la isoniacida como a la rifampicina.

  • Exista transmisión continua al personal del sector de la salud, de esas cepas de M. tuberculosis resistentes a los medicamentos y es probable que haya más infecciones.

  • O se hayan implementado medidas integrales de precaución para controlar la infección por tuberculosis sin resultados eficaces.

  • Los miembros del personal del sector de la salud que vayan a recibir la vacuna BCG deben ser informados sobre los riesgos y beneficios asociados a la vacuna y al tratamiento de la infección de tuberculosis latente.

Efectos locales

Si bien es una vacuna segura en individuos inmunocompetentes, se reporta una frecuencia de complicaciones locales y regionales entre 1% y 4%, como las que se mencionan a continuación:
• Ulceración mayor de 10 mm que persiste por 12 a 16 semanas.
• Abscesos locales que aparecen dentro de las 48 horas después de la administración.
• Cicatriz queloide por predisposición genética, que varía de 1% a 40%.
• Fistulizaciones crónicas.

Una vez administrada la vacuna, en el sitio de la inyección se aprecia la formación de una pápula de menos de 10 mm de diámetro, que puede causar escozor y que desaparece en el lapso de las próximas 48 horas sin ocasionar ninguna sintomatología en el niño. Después de dos a cuatro semanas, aparece un nódulo de 5 mm a 10 mm de diámetro que crece lentamente y pasa por los estadios de nódulo eritematoso, pústula, úlcera, costra y finalmente, cicatriz retráctil de 4 a 8 mm.
Todo el proceso suele resolverse en un lapso de diez a doce semanas. Aparecen regularmente adenitis indoloras, las cuales a veces calcifican y pasan completamenteinadvertidas. De 10% a 20 % de los vacunados pueden no presentar cicatriz,
sin que esto se correlacione con falta de protección. La evolución de la lesión es indolora.

 

Contraindicaciones


Inmunosupresión. No se debe administrar la vacuna BCG a personas inmunodeprimidas (p.ej., personas infectadas por el VIH) o que vayan a estarlo (p. ej., candidatos para recibir trasplantes de órganos).

Embarazo. No se debe administrar la vacuna BCG durante el embarazo. Si bien no se ha observado que esta vacuna cause efectos nocivos en el feto, se necesitan más estudios para comprobar su inocuidad.

Prueba de la tuberculosis en personas que han recibido la vacuna BCG

La prueba cutánea de la tuberculina en la piel (TST, por sus siglas en inglés) y las pruebas especiales de sangre para detectar la infección por tuberculosis no están contraindicadas en las personas que han recibido la vacuna BCG.

 

Prueba cutánea de la tuberculina (TST).

 

La vacuna BCG puede causar una reacción falsa positiva a la prueba cutánea de la tuberculina, lo que complicaría las decisiones sobre el tratamiento a prescribir. La presencia o el tamaño de una reacción a la tuberculina en las personas que han recibido la vacuna BCG no predice si esta vacuna brindará alguna protección contra la tuberculosis activa. An más, el tamaño de una reacción a la tuberculina en una persona que ha sido vacunada con la BCG no es un factor que determine si la reacción fue causada por una infección de tuberculosis latente o por la pasada administración de la BCG. (Ver más adelante orientación específica sobre resultados en pruebas de la piel.)

Pruebas de sangre para detectar la tuberculosis. A diferencia de la prueba cutánea de la tuberculina, las pruebas de sangre para detectar la infección por tuberculosis no se ven afectadas por la administración previa de la vacuna BCG y es menos probable que arrojen resultados falsos positivos.

 

Tratamiento de la infección de tuberculosis latente en personas que han recibido la vacuna BCG.


El tratamiento de la infección de tuberculosis latente reduce significativamente el riesgo de que evolucione a tuberculosis activa. Antes de comenzar un tratamiento contra la tuberculosis latente, es necesario hacer una evaluación cuidadosa para descartar la posibilidad de que se haya convertido en tuberculosis activa. La evaluación de las reacciones a la prueba cutánea de la tuberculina en las personas vacunadas con la BCG debe interpretarse con los mismos criterios que se usan para las personas que no tienen esta vacuna. Las personas de los siguientes grupos de riesgo deben recibir tratamiento para la infección de tuberculosis latente si su reacción a la prueba de la tuberculina es de al menos 5 mm de induración o si es positivo el resultado de la prueba de sangre para detectar la tuberculosis:

  • personas infectadas por el VIH.


  • personas que tuvieron contacto reciente con un paciente con tuberculosis;

  • personas con cambios fibróticos que se observen en la radiografía de tórax indicativos de una tuberculosis previa;

  • pacientes que han recibido trasplante de órganos;

  • personas inmunodeprimidas por otras razones (p. ej., que estén tomando el equivalente a >15 mg/día de prednisona durante un mes o más, o antagonistas del TNF-a).

Además, se debe considerar dar tratamiento para la infección de tuberculosis latente a las personas de los siguientes grupos de riesgo, si su reacción a la prueba cutánea de la tuberculina es de al menos 10 mm de induración o si es positivo el resultado de la prueba de sangre para detectar la tuberculosis:

  • personas que han ingresado a los Estados Unidos recientemente (menos de 5 años) provenientes de países con alta prevalencia;

  • usuarios de drogas inyectables;

  • residentes y empleados de lugares de alto riesgo donde se congrega un número considerable de personas (p. ej., centros correccionales, asilos, albergues para personas sin hogar, hospitales y otros establecimientos médicos);

  • personal de laboratorios de análisis micobateriológico;

  • personas con afecciones médicas que las hacen muy vulnerables a enfermar de tuberculosis (p.ej., diabetes);

  • niños menores de 4 años o niños y adolescentes expuestos a adultos que pertenecen a grupos de alto riesgo.

Además, las personas que no tienen factores de riesgo de tuberculosis conocidos pueden ser candidatas a recibir tratamiento para la tuberculosis latente si su reacción a la prueba cutánea de la tuberculina es de al menos 15 mm de induración o si es positivo el resultado de la prueba de sangre para detectar la tuberculosis. Los programas selectivos de pruebas cutáneas de tuberculina solo deben realizarse en grupos de alto riesgo. Todas las actividades que incluyan la realización de pruebas de tuberculosis deben acompañarse de un plan de seguimiento de los cuidados médicos de las personas que presenten la infección o la tuberculosis activa.

 


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