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El comprador demanda a la industria de alimentos y bebidas mercancía diferenciada, divertida, natural y fácil de consumir.  Los emprendedores presentes en esta área económica han tomado esto en cuenta para renovar sus productos e innovar mercado técnicamente.

Se observan cremas para untar, cereales de colores con vistosos empaques, leche fortalecida con imágenes infantiles que llaman la atención, entre una larga lista de productos; que en algunos casos alimentan, pero en otros, no son tan nutritivos.

La "comida divertida", es un slogan donde se amparan muchas marcas para vender sus productos; incluso la diversión no se espera solamente en los sitios en los que se compra la comida, también en donde se consume.  Eso lo saben los restaurantes que ya forman parte de esta tendencia y que ofrecen, además de un menú atractivo, otro tipo de anzuelo a sus comensales: decoraciones temáticas, meseros con trajes llamativos o en patines y espacios de juegos para niños, por nombrar algunos casos.

OJO CON LOS CHIQUITOS

Una empresa de investigación de mercados, aseguran que la influencia de los niños en las compras ha ascendido de manera significativa en los últimos cinco años.  Incluso, precisa el estudio, los consumidores de cuatro a ocho años de edad ya pueden decidir por sí solos sus compras y así lo hacen.

Aprovechar el gran nicho infantil fue el objetivo de grandes cadenas de restaurantes, que incluyeron menús con alimentos especialmente diseñados para sus pequeños clientes.  La demanda de la presentación ascendió en forma significativa no sólo entre los menores, sino también entre consumidores adultos.

Para nadie es un secreto que muchos niños en edad escolar no se alimentan adecuadamente, debido a la falta de una educación alimentaría por parte de los padres y que los niños asocian la nutrición con algo aburrido.

Frente a este "problema" la misión emprendida por algunas empresas es crear conciencia y buenos hábitos alimenticios a través de la enseñanza y el juego, para que los niños entiendan que una comida sana y balanceada les aportará mayor energía para jugar y así crecer sanos y fuertes; todo ello, con una presentación cónsona con su edad.

Indiscutiblemente, se trata de fomentar en familia una cultura alimenticia, sana, nutritiva y a la vez divertida para sus hijos.

NUTRICIÓN PARA LOS PADRES

Practicando hábitos nutritivos como consumir alimentos integrales, junto con actividades físicas apropiadas, es esencial para proveerles a los  niños una buena fundación para una vida saludable.  Pero en este caso, es una labor que se realiza en familia, y comienza por los padres.

Esta labor que envuelve a toda la familia, hace que el niño forme parte esencial del equipo, donde cada miembro del hogar ayuda a empezar y continuar hábitos saludables.  Sin embargo, decir saludable, no significa que sea monótono o aburrido.

Lo ideal, en este caso, es preparar y comer todos juntos, en familia.  Asimismo, en la preparación de los alimentos nutritivos puede ser toda una experiencia "divertida".  Es sensato crear una "atmósfera" apropiada, donde se apague la televisión u otro artefacto electrónico, e incluir una conversación con los niño; de esta manera tendrán más interés en los alimentos que ellos ayudaron a preparar

Usar la comida como regalo o castigo no es un método recomendable para enseñarles a los niños como comportase.  Usando alimentos en esta manera le enviaría el signo equivocado al chicuelo sobre nutrición.

Se trata de poner la atención en lo positivo y hacer la alimentación de comidas nutritivas todo un acto de "magia", donde las piezas están representadas por la comida, creativamente dispuesta.  Si se siguen estas sugestiones, haciendo un esfuerzo familiar, y "divirtiéndose", redundará en una buena oportunidad para que tu niño coma sano y con ganas.

LA EDUCACIÓN DEL PALADAR DE LOS NIÑOS

En el mundo infantil los hábitos actuales del niño han cambiado últimamente.

Los pequeños tienen un tiempo concreto de adaptabilidad a los alimentos, de manera que no podemos forzarlos a ingerir todo tipo de productos desde el primer día, como si fueran adultos; por ello, esta estrategia nunca resulta.

Por su parte, expertos en nutrición infantil, opinan que cada niño tiene un aprendizaje totalmente distinto, y por ello, se requiere darles una alimentación adaptada a sus propias necesidades.

TRANSMITIR NUEVOS SABORES DE FORMA DIVERTIDA

La educación alimenticia de los niños amerita que ellos participen activamente en la preparación, por ejemplo, inventando platos que finalmente comen con ilusión y satisfacción.  Al parecer, ésta es una de las claves para educar a los niños en la cocina, creando un entorno agradable para que el sabor de los nuevos alimentos vaya entrando poco a poco, de forma natural y es una manera de transmitir nuevos productos de forma divertida y amena.

Los hábitos han cambiado, los padres en la actualidad no tienen demasiado tiempo para cocinar y elaborar platos, como lo hacían en otrora y, cuando llegan a casa, lo primero que hacen es preguntar al niño qué quiere cenar.  En ocasiones, su pregunta tiene una respuesta negativa; en este caso, lo primero que se debe hacer es comprobar si el niño ya he merendado y si tiene suficiente hambre, no forzarlo, pues puede crear rechazo al comer.

Recomiendan los nutricionistas pensar en un futuro cercano, ya que establecer una buena educación y ofrecer una alimentación equilibrada es pensar en el bienestar posterior; esto con el fin último de curar muchas enfermedades, derivadas de una mala y descuidada alimentación, tales como el sobrepeso, la hipertensión, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares.

LO QUE COMEN LOS NIÑOS

No en todas las naciones los niños tienen desayunos escolares sanos.  Lo que mayormente se pone a la orden del día es la llamada comida "chatarra", encabezada por las bebidas gaseosas.  La alternativa para obtener un menú escolar saludable es muchas veces, llevar la comida preparada en la casa.

En este sentido, el desayuno es la comida más importante para el niño ya que le proporciona la energía necesaria para afrontar las tareas matinales; además, equilibra el reparto diario de alimentos.  Hay que tener en cuenta que un niño debe estar correctamente alimentado porque la mala nutrición puede dar lugar al cansancio muscular, a la fatiga psíquica y, a largo plazo, a contraer enfermedades más fácilmente.

Un buen desayuno debe aportar alrededor de 500 calorías, consistente en los alimentos más recomendados como la leche, el pan, cereales y frutas frescas.  También aportan buena calidad nutricional los vegetales, yogures, quesos, jamón, aceite de oliva y frutos secos.

En todo caso se deben evitar comidas grasas, enlatados, refrescos y bebidas estimulantes, como el café o el refresco.  Si se lleva algún alimento al colegio para tomarlo en el recreo, se debe procurar que sea como complemento al desayuno y no como sustituto.

Para ser creativos con los alimentos no hay límites, pues existe una amplia gama de rubros, que usados como un gran rompecabezas, pueden convertirse en el deleite de los "bajitos".

Una eficaz alternativa, como muchas otras, es hacer figuras con huevos cocidos, cortados en rebanadas; las rodajas pueden hacer las veces de unos ojos.  Siguiendo con la dinámica, la boca puede dibujarse con salsa de tomate.  La nariz, puede fácilmente trazarse con un punto de mostaza.  Para terminar esta "obra de arte", es muy útil colocar una ramita de cilantro en el "copete" y listo, se logra un lindo payaso; por demás, altamente nutritivo que sus niños comerán encantados, además de asegurarse la ingesta calórica apropiada, pues los huevos representan uno de los alimentos más completos de la alimentación humana.

Lo interesante en la palestra gastronómica infantil es no agotar las posibilidades e idear cada vez, qué imagen podemos construir a partir de los múltiples frutos que la naturaleza provee abundantemente, para que ellos se alimenten y degusten sin forzarlos.

SIETE CONSEJO PARA UN CORRECTO DESAYUNO

  •  Procure que su hijo duerma temprano y levántelo con tiempo para desayunar.

  •  Prepárele la mesa de una forma atractiva.

  •  Ofrézcale la fruta lavada y los demás alimentos preparados y a su alcance.

  •  Fomente su responsabilidad ayudándole y estimulándole a preparar su desayuno.

  •  Vigile la dieta general y los hábitos higiénicos.

  •  Escuche a su hijo.  Los niños que no desayunan dicen que se levantan con sueño, que no tienen tiempo, que no le gustan los alimentos que le ofrecen para desayunar, o que  no tienen apetito.

  •  Siempre que le sea posible, desayune con su hijo; el ejemplo es el mejor consejero.

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