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Vitamina D: fuentes y requerimientos

Es una vitamina liposoluble. Las vitaminas liposolubles se almacenan en el tejido graso del cuerpo.

La síntesis natural de vitamina D es muy limitada. El hígado de pescado contiene gran cantidad de esta vitamina y esa es la razón por la cual el aceite de hígado de pescado se usó con éxito durante mucho tiempo para la prevención y el tratamiento de las deficiencias de vitamina D. Los peces oceánicos ricos en grasas, como por ejemplo el arenque, contienen hasta 30 microgramos de vitamina D por cada 100 gramos; el aceite de hígado de bacalao posee hasta 200 microgramos/100 g. La concentración de vitamina D en otras especies de peces es mucho menor. El contenido de esta vitamina en la leche de vaca es mínimo pero aumenta con la concentración lipídica: la nata (en algunos países se denomina crema) concentrada (al 30%) contiene 1 microgramo/100 g y los quesos poseen concentraciones similares. La leche materna proporciona escasa vitamina D; no obstante, los metabolitos de la vitamina D contenidos en esta sustancia son mucho más activos, de manera que el riesgo de desarrollar raquitismo suele ser muy bajo en los lactantes alimentados exclusivamente con esa leche.

Muy pocos alimentos por lo tanto, contienen vitamina D de manera natural. En consecuencia, muchos alimentos son enriquecidos con esta vitamina. Fortificado o enriquecido quiere decir que al alimento se le han agregado las vitaminas.

La vitamina D sin embargo, se encuentra en los siguientes alimentos:

  • Productos lácteos
    • el queso
    • la mantequilla
    • la crema de leche
    • la leche enriquecida
  • Pescado graso (atún, salmón y caballa)
  • Ostras
  • Cereales para el desayuno, margarina y leche de soya enriquecidos (verifique la tabla de información nutricional en la etiqueta del alimento)

Puede ser muy difícil obtener suficiente vitamina D de fuentes alimentarias solamente. En consecuencia, algunas personas posiblemente necesiten tomar un suplemento de esta vitamina. La vitamina D que se encuentra en los suplementos y alimentos enriquecidos viene en dos formas diferentes:

  • D2 (ergocalciferol)
  • D3 (colecalciferol)
Los requerimientos de vitamina D exógena dependen en gran medida de la duración y la intensidad de la exposición a la radiación UV (sol), de la síntesis endógena resultante de vitamina D y del color de la piel; el cuerpo mediante la exposición al sol  produce la vitamina D cuando la piel se expone directamente al los rayos solares. Por eso, con frecuencia se denomina la vitamina de la "luz del sol". La mayoría de las personas satisfacen al menos algunas de sus necesidades de vitamina D de esta manera. Para alcanzar la misma velocidad de síntesis de vitamina D en la piel una persona de tez oscura podría necesitar una exposición varias veces más prolongada que una persona de tez clara. Las recomendaciones actuales de 5 microgamos/dl para los niños y los adultos se basan en la suposición de que la síntesis en la piel es insuficiente. En los Estados Unidos los alimentos enriquecidos son las fuentes principales de vitamina D proveniente de la dieta. La leche se enriquece con 10 microgramos/litro de vitamina D3. Todas las fórmulas para lactantes creadas en forma artificial reciben 400 Ul (=10 microgramos) de vitamina D3/l. Salvo que se utilicen productos lácteos enriquecidos se recomienda un aporte diario adicional de 400 Ul en forma de comprimidos durante el primer año de vida. La Health Canada aconseja proporcionar a los lactantes un suplemento de 10 microgramos (400 Ul) durante el verano y de 20 microgramos (800 UI) durante el invierno.

La ingesta real de vitamina D en los adultos suele coincidir con los valores recomendados; en cambio, la ingesta de los niños, los adolescentes y los ancianos tiende a  ser inadecuada.

En relación con los estilos de vida de grupos etarios, los ancianos suelen permanecer bastante tiempo en sus casas y determina que estén predestinados a sufrir deficiencias de vitamina D. Los inmigrantes en particular los de países islámicos e que las mujeres suelen cubrirse con velos y  son de tez oscura, los individuos con alteraciones de la absorción de los lípidos, los que viven en latitudes septentrionales o que trabajan sin exponerse al sol forman de grupos de riesgo.

En los últimos años se han publicado numerosos informes sobre deficiencias en  lactantes y niños pequeños, sobre todo porque no recibían el suplemento profilactico de vitamina D completamente inocuo debido a razones ideológicas.
La vitamina D debe administrarse en excesiva para producir hipercalcemia y ocasionar sus síntomas agudos inespecíficos (vómitos y vértigo). En el largo plazo esta  sobredosis puede generar calcificaciones; la bibliografia destaca la nefrocalcinosis. En los adultos cabe esperar efectos tóxicos cuando la ingesta oscila entre 500 y 1000 microgramos/d y en los niños estos efectos pueden esperarse con doosis superiores a 150 microgramos por día (10 veces la dosis  profiláctica). Estas cantidades ni pueden alcanzarse a través de una exposición masiva a la luz UV o de la ingestión aislada de  alimentos. Sin embargo, cuando se utilizan suplementos de vitamina D no se deben superar las concentraciones recomendadas.  Entre las deficiencias de vitamina De, el raquitismo en los niños es la más conocida. Esta enfermedad produce deformidades óseas, en particular del esternón, el cráneo y la columna vertebral. La osteomalacia es el equivalente de esta enfermedad en los adultos.

En un análisis mas profundo se da a conocer que la función clásica de la vitamina D es el mantenimiento de la homeostasis del calcio (Ca) y el fósfato (P). Sus efectos celulares sobre el transporte de Ca a través de] intestino se conocen muy bien (A). En el citosol es probable que el 1,25-(OH)2-D se una con un receptor citosólico antes de ser transferido a un receptor nuclear asociado con el DNA. Este proceso induce la síntesis de varias proteínas, como por ejemplo una proteína fijadora de calcio (CaBP), una ATPasa, fosfatasa alcalina, fitasa y otras. M mismo tiempo se incrementa la síntesis de lípidos, lo que determina una alteración de los lípidos de ¡a membrana. El paso siguiente, o sea el transporte de Ca desde la membrana del borde (ribete) en cepillo hacia ta membrana basal, todavía no se comprende con precisión. En el pasado se creía que la síntesis de CaBI` era responsable de este paso pero en la actualidad esta teoría no se acepta porque la reacción es demasiado lenta para explicar un transporte de calcio que puede llevarse a cabo en pocos minutos.

Los huesos y los riñones son otros órganos diana en ¡os que actúa la vitamina D. En los huesos la actividad de los osteoclastos y los osteoblastos mantiene la homeostasis entre la desmineralización (o sea la liberación de Ca y P) y la mineralización. Debido a su importancia para la homeostasis del calcio (que permite que el Ca quede disponible para el organismo), la vitamina D es responsable de la desmineralización. El aumento de la absorción de calcio fuera de los huesos bajo la influencia del 1,25-(OH)2-D se asocia con dos factores: por un lado, el aumento de la diferenciación de los macrófagos en osteoclastos y, por el otro, un proceso mucho más rápido por el cual el 1,25-(01---1)2-D estimula a los osteoblastos para que secreten factor estimulante de los osteoclastos,

Los efectos renales de la vitamina D no se conocen bien. Además, la vitamina D puede actuar sobre la homeostasis del calcio a través del aumento de su reabsorción y la excreción de fosfato en los túbulos renales distales.

En los últimos años se observó que hay otros tejidos y células que responden a la acción del 1,25-(OH)2-D. El siguiente comentario se centra en mecanismos celulares como la inducción de la síntesis de proteínas mencionada antes o la activación de varias fosfolipasas (C, A2, D) con formación posterior de segundos mensajeros. También se considera la presencia de un receptor de membrana específico para 1,25-(OH)2-D. Muchas células responden al 1,25-(OH)2-D con la liberación de calcio proveniente del depósito intracelular. No se sabe hasta qué punto esta acción constituye una contribución a la homeostasis del calcio; podría tratarse simplemente de una señal intracelular. Se observó que la deficiencia de vitamina D y las enfermedades óseas a menudo se acompañan de debilidad de los músculos esquelético o cardíaco, lo que conduce a afirmar que la vitamina D podría cumplir una función en las células musculares. En la actualidad se considera que el 1,25-(OH)2-D activa canales de calcio dependientes del voltaje en las membranas celulares del músculo y esto implica su participación en la regulación del transporte de calcio a través de la membrana. En el páncreas el 1,25-(OH)2-D influye sobre la secreción de insulina; en la piel la hormona actúa sobre el crecimiento y la diferenciación celular. También hay receptores para este compuesto en las células del sistema inmunitario y en varias células tumorales, cuya proliferación suele ser inhibida por el 1,25-(OH)2-D.

Requerimientos diarios de Vitamina D:

Lactantes (ingesta adecuada de vitamina D)

  • 0 - 6 meses: 400 UI (10 microgramos [mcg] por día).
  • 7 - 12 meses: 400 UI (5 mcg/día).

Niños

  • 1 - 3 años: 600 UI (15 mcg/día).
  • 4 - 8 años: 600 UI (15 mcg/día).

Niños mayores y adultos

  • 9 - 70 años: 600 UI (15 mcg/día).
  • Adultos de más de 70 años: 800 UI (20 mcg/día).
  • Embarazo y lactancia: 600 UI (15 mcg/día).

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